Este viernes, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pablo Ginestet, volvió a expresar su preocupación ante el pronóstico climático que ya encendió las alertas en varias zonas del interior bonaerense.
“Estamos recontra preocupados porque no estamos en condiciones de afrontar un evento de las características que se están anunciando”, sostuvo respecto del anunciado fenómeno de “El Niño”, en un comunicado emitido por la entidad que agrupa gremialmente a las sociedades rurales, entre ellas la de Junín.
Por su parte, el gobernador Axel Kicillof encabezó el miércoles la presentación del plan de políticas de prevención y mitigación del fenómeno del “Súper Niño”, que totaliza una inversión provincial de más de $2,3 billones.
El mandatario provincial afirmó: “Hace tiempo que venimos trabajando para reforzar la prevención ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño muy fuerte: por eso resolvimos crear una mesa interministerial que permita coordinar todas las áreas de la Provincia y mantener un vínculo directo con los 135 municipios”.
Al tiempo que añadió: “Tenemos que prepararnos para un escenario que puede ser muy difícil, diseñar planes de contingencia y comunicar con claridad para que los y las bonaerenses sepan que pueden producirse precipitaciones mucho más intensas que las habituales”.
Lo que desvela a los productores se relaciona con la posibilidad de que ocurran precipitaciones por encima de lo normal y el estado de los caminos y canales rurales haga imposible llevar adelante las tareas productivas.
Aunque la advertencia meteorológica no permite asegurar inundaciones generalizadas ni anticipar con precisión cuánto lloverá en cada distrito, el escenario aumenta la probabilidad de precipitaciones por encima de lo habitual en áreas que ya registran excesos hídricos, especialmente en el noroeste, el centro y el sudeste de la provincia.
El sector agropecuario valoró el anuncio, pero cuestionó con dureza las demoras acumuladas de los Estados nacional y provincial en materia de infraestructura. Según CARBAP, el tiempo para ejecutar intervenciones estructurales “prácticamente se agotó”.
Ginestet apuntó especialmente al destino de los recursos. “En general, todos los planes y las reuniones que hay por esto de El Niño apuntan la mayoría a tener planes por si los problemas se dan en los cascos urbanos”, sostuvo.
“Y la realidad de los caminos en la mayoría de los municipios es lamentable; los productores agropecuarios están abandonados a como venga la lluvia”, planteó Ginestet durante la Exposición Ganadera, Industrial y Comercial de Junín, afirmando que “de acuerdo con los reportes que tenemos de las rurales en los municipios, han hecho poco y nada”, concluyó.
Sin embargo, en un momento viró 180 grados y sostuvo que “son buenas noticias lo que pasa en Junín con el manejo de los caminos rurales, pero no pasa en todos los municipios”.
La puntual adulación llegó después de la reunión que había mantenido con Pablo Petrecca y directivos de la Rural local, quienes le presentaron un relato unívoco sobre el convenio con una empresa privada.
A pesar de la obsecuencia de la dirigencia rural de nuestro distrito hacia el Ejecutivo municipal, los productores locales saben que no es cierto que el tema de los caminos sea una “buena noticia” en Junín y mucho menos en medio del escenario climático que se espera.
Lo que sí se ha logrado es una “organización de las tareas por hacer”, a partir de la contratación del ingeniero Gastón Blanc, especialista en la materia a partir de su desempeño durante la gestión anterior de Mario Meoni.
El presente está lejos de una solución. Son muy pocos los caminos que han tenido la intervención necesaria y, si bien hubo algunas inversiones, falta mucho por realizar.
Hay, además, un hecho contundente: todavía no comenzaron las lluvias primaverales y ya es incierto el panorama frente a una situación que arrastra más de una década de tropiezos en la gestión de las tareas sobre un sector vital para la producción agropecuaria.