El campeonato de TC2000 entra en una etapa de definiciones y la visita al Autódromo “Eusebio Marcilla” de Junín, el 5 y 6 de septiembre, aparece como un desafío de máxima exigencia. La combinación de sectores veloces y frenadas fuertes demandará precisión tanto en pista como en el trabajo de los equipos.
En este escenario,el clima y la administración de los neumáticos tendrán un papel central. Las características del trazado obligarán a encontrar una puesta a punto que permita sostener el rendimiento sin comprometer la durabilidad.
Según informó la empresa proveedora de neumáticos, para la competencia estarán disponibles los P Zero Slick DH para condiciones secas y los Cinturato Rain en caso de lluvia, desarrollados para responder a las cargas que generan los vehículos de nueva generación.
“Llegamos a una etapa del campeonato donde cada detalle marca diferencias importantes. En Junín, los equipos deberán encontrar el equilibrio ideal entre velocidad, consistencia y cuidado del neumático. La correcta gestión de temperaturas y desgaste será clave para sostener un ritmo competitivo y aprovechar cada oportunidad durante la carrera”, explicó Fabio Sirico, Director Motorsport de Pirelli América Latina.
La compañía mantiene así su función como socio tecnológico del TC2000, con soluciones destinadas a las distintas condiciones que presenta el calendario. En una instancia en la que cada punto puede resultar decisivo, la estrategia y el cuidado de los neumáticos pueden convertirse en un factor diferencial para pilotos y estructuras.
El trabajo sobre las cubiertas también estará condicionado por la temperatura. No se recomienda superar los 110°C, mientras que la diferencia entre las zonas interna, central y externa no debería superar los 20°C. Además, la diferencia térmica entre el eje delantero y el trasero no tendría que ser mayor a 25°C, un parámetro que los equipos deberán controlar durante el fin de semana para mantener un funcionamiento adecuado.