La llegada del ingeniero Gastón Blanc a la mesa del Ejecutivo municipal aportó el conocimiento técnico en materia vial e hidráulica que durante una década soslayaron.
La oportunidad de contratar al especialista, que participó de la gestión municipal anterior, llegó en el momento oportuno para poder implementar un riguroso seguimiento técnico orientado a anticiparse a los escenarios de contingencia hídrica.
El mismo se consolidó durante el tercer trimestre de 2026 un vasto plan operativo de prevención, mitigación y control de activos críticos.
El trabajo al que tuvo acceso SEMANARIO consta de 39 páginas y se titula “Planes de acciones y medidas llevadas a cabo para mitigación de eventos extraordinarios 2026”.
El mismo se hizo en tiempo récord al igual que la estrategia municipal, coordinada de manera transversal entre diversas áreas técnicas y organismos provinciales, busca blindar la infraestructura urbana y rural ante la dinámica de los recursos hídricos en el noroeste de la provincia de Buenos Aires.
El puntapié inicial de este esquema preventivo se dio a comienzos de julio en el Auditorio del Salón de la Democracia de la UNNOBA, donde especialistas de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata (FCAG-UNLP) y funcionarios de la Autoridad del Agua (ADA) trazaron las proyecciones meteorológicas e institucionales para el segundo semestre del año. A partir de allí, Blanc conformó comité operativo integrado por Defensa Civil, Obras Públicas, Obras Sanitarias, Servicios Viales, Bienestar Social y el área de Comunicación, articulando reuniones quincenales con el Subcomité de Cuenca A1 junto a la Dirección Provincial de Hidráulica (DPH).
A diferencia de lo que venía ocurriendo con el manejo hidráulico en la región, al cual los intendentes prestaron poca atención, las alarmas por la llegada de un Súper Niño, fueron escuchadas y parafraseando a Jorge Luis Borges, los terminó uniendo “el espanto”.
Por este motivo es que uno de los ejes neurálgicos del informe radica en el seguimiento milimétrico de las cotas de los principales cuerpos lacustres del partido.
En el caso de la obra de regulación de Mar Chiquita, las mediciones oficiales registraron un descenso controlado del pelo de agua, pasando de 76,64 metros IGN en junio a 75,84 metros hacia el 24 de septiembre, tal como lo informó SEMANARIO, operando de manera variable las compuertas para calibrar los caudales erogados en sintonía con la línea ribereña fijada en 75,82 metros.
En simultáneo, la Laguna de Gómez se mantuvo estable en torno a los 75,21 metros IGN, regulando su erogación a través de sus seis compuertas y vertederos libres, mientras que la Laguna de Carpincho operó con registros estables cercanos a los 69,16 metros IGN.
Este monitoreo constante sobre el tramo del río Salado permite administrar los caudales de tránsito frente a valores de diseño que oscilan entre los 82 m³/s para periodos de recurrencia decenal y los 135 m³/s de diseño general.
El plan contempló un inventario exhaustivo de puntos críticos y activos sensibles, abarcando desde las vías de acceso a parajes y escuelas rurales —tales como los establecimientos N° 4, 5, 26 y 33— hasta los corredores sanitarios.
En materia de infraestructura vial, se destaca el inicio de los trabajos de reparación y refuerzo en el estratégico Puente Saavedra (camino rural 054-05), obra que demandó la colocación de cañerías de chapa y estructuras premoldeadas para garantizar la estabilidad del terraplén y la transitabilidad segura de la zona.
En el ámbito urbano y semiurbano, las cuadrillas municipales ejecutaron operativos intensivos de limpieza y desobstrucción en más de 58 sumideros de Barrio Norte, además de mejoras pluviales en Fonavi, Villa del Parque, La Rufinita y el sector de la Av. de Circunvalación.
Paralelamente, se desplegó un esquema operativo de sistemas de bombeo preventivo con unidades mecánicas y eléctricas apostadas en puntos de baja pendiente natural.
Según las fuentes municipales la labor preventiva se desplegó con fuerza en las localidades del interior del partido. En Agustín Roca se contabilizaron más de 7.000 metros de limpieza y rectificación de canales, complementados con intervenciones similares en Morse (más de 6.850 metros), Saforcada, Agustina y Fortín Tiburcio.
Además, el ingeniero Blanc ideó un programa colaborativo de limpieza de canales terciarios y prediales junto a productores rurales en la cuenca Colonos-Carpincho. Este enfoque permitió la construcción de estabilizados granulares y el movimiento de más de 60.000 metros cúbicos de terraplenes.
De ese modo quedó ratificado tal como pregonamos insistentemente desde estas páginas que la prevención articulada entre el Estado local, las instituciones académicas y la comunidad rural constituye la herramienta más eficaz para sostener la producción y resguardar la seguridad regional ante los desafíos climáticos.