Poco antes de las 19.00hs, un nutrido grupo de hinchas de River comenzó a agolparse en uno de los portones de calle Padre Ghío pugnando por ingresar a una tribuna de calle Paso, ya colmada de simpatizantes.
El deficiente operativo policial terminó con avalanchas, gas pimienta y descontrol en las puertas del estadio.