La automotriz Stellantis confirmó la suspensión temporal de la producción de las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota en su planta industrial de Ferreyra, Córdoba. La drástica medida se debe a una fuerte caída de la demanda en los mercados de la región.
El freno en las líneas de montaje se extenderá por siete semanas, según el cronograma que la empresa compartió con su red de proveedores. El cese de actividades para este segmento de vehículos pesados ya comenzó a materializarse.
La fabricación de la Fiat Titano se encuentra paralizada desde comienzos de octubre, generando un bache temporal en la cadena de suministros autopartista. A pesar de la prolongada inactividad, la firma multinacional ya fijó una fecha de regreso para el personal afectado. Los operarios retomarán sus tareas durante la segunda quincena de enero de 2025. Con este parate, la compañía busca adecuar sus niveles de stock y esperar una reactivación de los pedidos para el primer trimestre del próximo año.
En contraste, el modelo Fiat Cronos, el sedán más vendido de la marca que también se produce en la planta cordobesa, aportará estabilidad a la fábrica. Su línea de montaje mantendrá el ritmo habitual y solo se verá alterada por las vacaciones estivales ya programadas entre el 21 de diciembre y el 18 de enero.
Esta suspensión ocurre semanas después de una fuerte polémica generada por el presidente de Stellantis para Sudamérica, Herlander Zola, quien no había descartado explícitamente el cierre de las plantas en el país. Ante la incertidumbre general de los trabajadores, la conducción corporativa desmintió de forma rotunda cualquier plan de desinversión o cierre definitivo en Argentina.