Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u749477691/domains/semanariodejunin.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u749477691/domains/semanariodejunin.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u749477691/domains/semanariodejunin.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u749477691/domains/semanariodejunin.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u749477691/domains/semanariodejunin.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Estudiantes bonaerenses inventaron una impresora braille que funciona con cera depilatoria - Semanario de Junín

NACIONALES | 6 NOV 2026

NOVEDOSA INICIATIVA

Estudiantes bonaerenses inventaron una impresora braille que funciona con cera depilatoria

El prototipo reemplaza los golpes mecánicos de las máquinas convencionales por un sistema que deposita pequeñas gotas de cera caliente sobre papel común



Cinco estudiantes de la , en la provincia de Buenos Aires, desarrollaron una impresora braille que utiliza cera depilatoria para marcar el papel. El proyecto se llama Points de Cire (puntos de cera, en francés) y fue construido con componentes electrónicos reciclados.

Detrás de este particular invento están Gerónimo Purretta, de 17 años; Julieta Marcolin, Magaly Rodríguez y Fermina Camor Raj, de 16; y Jazmín Peters, de 18, todos alumnos de quinto año.

El grupo trabajó con el acompañamiento del profesor Marcos Chávez, quien les propuso desarrollar una impresora o una máquina de escribir braille como proyecto anual. A partir de esa consigna, los jóvenes comenzaron a investigar las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad visual para conseguir textos adaptados.

Antes de comenzar a construir la máquina, buscaron conocer las necesidades de quienes utilizan estos dispositivos y consultaron a instituciones especializadas. “Para confirmar que el problema era real, fuimos a la Escuela Especial 501 y hablamos con Luz, una chica que está aprendiendo braille, y sus docentes. También entrevistamos a los directores de las bibliotecas braille de Bahía Blanca y de La Plata. Todos nos dijeron que hacía falta algo más barato, silencioso y que pudiera usar papel común”, explicaron.

El resultado fue un prototipo que reemplaza los golpes mecánicos de las impresoras convencionales por un sistema que deposita pequeñas gotas de cera caliente sobre papel común. Al enfriarse, forman los puntos en relieve que pueden reconocerse con los dedos. Además de funcionar prácticamente sin ruido, su costo de fabricación es inferior al de los equipos comerciales.

Cómo funciona la impresora braille que utiliza cera depilatoria

El funcionamiento de Points de Cire combina un sistema de movimientos controlados electrónicamente con un mecanismo que calienta la cera y la deposita sobre una hoja. Así, el dispositivo puede formar las combinaciones de puntos que representan letras, números y otros caracteres del sistema braille.

“La impresora funciona por deposición térmica de cera, sin golpes. Adaptamos una estructura con motores y componentes reciclados. La cera se derrite y sale en microgotitas sobre papel común, y un ventilador las enfría enseguida para que solidifiquen y formen los puntos en relieve. La temperatura se mantiene estable cerca de los 135 °C”, detallaron los alumnos.

Encontrar el material adecuado fue uno de los principales desafíos. Durante el desarrollo experimentaron con distintas sustancias hasta conseguir una que permitiera producir puntos suficientemente firmes y definidos. “Antes de llegar a la cera depilatoria, probamos varios materiales: pintura, barniz, esmalte de uñas y filamento de impresora 3D (que necesitaba temperaturas demasiado altas). También probamos con cera de abeja y con lacre”, recordaron.

Algunos materiales obstruían la pequeña boquilla por la que sale la sustancia caliente, mientras que otros formaban puntos demasiado grandes o difíciles de controlar. La solución apareció a partir de una observación cotidiana.

La elección también permitió simplificar el funcionamiento de la máquina. Inicialmente, debían derretir la cera y preparar cartuchos para colocarla en el dispositivo, pero después encontraron una presentación más práctica. “En un principio usábamos la cera en lata: la derretíamos y teníamos que hacer cartuchos. Después vimos que había cera en perlitas, así que empezamos a usar esa porque era mucho más fácil para alimentar la impresora”, señalaron.

Las pruebas continúan para mejorar la resistencia de las impresiones. Los alumnos aseguraron que consiguieron mantener una hoja impresa durante horas a 60 °C sin que sus puntos se deformaran, aunque todavía experimentan con diferentes mezclas de materiales.

Por ahora, Points de Cire sigue siendo un prototipo. Aunque ya consiguieron producir impresiones funcionales, sus creadores consideran que todavía necesitan perfeccionar la máquina antes de que pueda usarse en hogares o instituciones educativas. “Necesitamos son más horas de dedicación. Esto implica realizar un trabajo profundo de calibración y pulir una serie de ajustes técnicos tanto en el nuevo software como en la propia estructura de la impresora, asegurando que cada componente responda correctamente”, reconocieron.

Mientras continúan con esas mejoras, los estudiantes ya consiguieron que su invento supere las instancias regional y provincial de la Feria de Ciencias. En noviembre representarán a la provincia de Buenos Aires en la instancia nacional, que se realizará en Córdoba.