sábado 28 de noviembre de 2020

OPINIÓN | 31 oct 2020

Mirada extrema

Objetivos comunes

Escribe Andrés ‘Tato’ Rissolo.


La energía renovable es más cara que la producida por los combustibles sólidos como el carbón, el petróleo o el gas. Sin los subsidios, los combustibles sólidos siguen siendo más económicos. La industria del petróleo maneja más de 1 billón de dólares al año en todo el mundo por lo cual el imperio del combustible fósil es inexpugnable.

Lo cierto es que el carburante fósil compensa más de las tres cuartas partes de las necesidades mundiales. El resto se cubre a partir de madera, residuos de cosechas y, en los países más pobres, de estiércol.

Sin embargo, los países que pretenden alejarse de la pobreza, deben alejarse de los combustibles primitivos e ingresar al círculo de la energía fósil. Una explicación se encuentra en la  presencia del petróleo en el 97% del transporte, también en la producción de electricidad y en la industria química.

En la generación de energía eléctrica mundial, el 18 % está dado por las usinas hidroeléctricas y otro 17% corresponden a las centrales nucleares, en tanto que algo más de 5% se le adjudican a los parques renovables.

Las reservas fósiles se estiman hasta más de cuatro siglos -según el Banco Mundial- y la demanda de energía se duplicará a partir del 2025, luego que la humanidad entre en la “Era Digital” programada para el 2022, donde se espera el aumento de población y la industrialización de ciertos países pobres.

Pero el futuro es el resultado del presente.  Agotados y agobiados por una coyuntura que no es de lo más graciosa ni benefactora para la mayoría de los seres humanos en el planeta, el futuro es parte de lo que se piensa.

Los males que hoy padece la población mundial no son otros que las viejas dolencias que se repiten cíclicamente en la historia de la humanidad. El gran desafío es  proyectar un futuro que no sea una distopía. La crisis de la democracia parte por la incapacidad de promover mejoras concretas en la vida del hombre y el planeta.

El acceso a la información ilimitada vía intenet no ha hecho de los ciudadanos, menos aún de los políticos, individuos más cultos y preparados. Menos aún inteligentes. El acceso a esta tecnología ha sido minuciosa y meticulosamente preparado y ejecutado como la Torre de Babel.

Quizás la misma red ha exacerbado en escalas inimaginables formas anti sociales de pensamiento que producen insondables heridas narcisista, con promesas de ilusiones vanas que jamás serán cumplidas. Cuando todas esas frustraciones son develadas una a una estalla en la sociedad destruyendo el proceso de civilizador.

A pesar de lo conmovedor y descorazonador del mensaje que transmiten estas noticias, hay otras que el ente disociador y desesperanzador de comunicación global no llega a ocultar. Si taparlo en  su gran mayoría.

En las cercanías del Centro de Estudios Nucleares de Cadarache, en el sur de Francia, comenzó el 28 de julio el proceso de ensamblaje del mayor reactor termonuclear en la historia. El Reactor Experimental Internacional Tokamak (ITER) es un megaproyecto que se desarrolla en Francia, fruto del trabajo conjunto de los países de la Unión Europea, así como EE.UU, Rusia, India, China, Corea del Sur y Japón.

En prima instancia, para destacar en el análisis de la información, se puede advertir que en éste mega proyecto participaron conjuntamente todos los países poderosos, más allá de sus desavenencias

Se destaca también que es un  reactor nuclear experimental, que fue diseñado para reproducir las reacciones físicas que ocurren en el sol y utilizar el potencial de la fusión nuclear como fuente de energía ilimitada y limpia. Cuando las agencias de información destacan “limpias” es por el hecho que a diferencia de las usinas nucleares actuales, esta no deja residuos radioactivos contaminantes.

El proyectado reactor de plasma del ITER, de 23.000 toneladas, corresponde a la máquina más compleja jamás ideada, y será albergada en un edificio de 60 metros de altura –confirma el foro  de noticias nucleares – con un costo de más de 24 mil millones de euros.

El reactor experimental de fusión nuclear está basado en el diseño ruso, llamado tokamak. El ITER está perfilado para calentar un plasma de hidrógeno gaseoso hasta 100 millones de grados Celsius. Se basa en el concepto de "tokamak" de confinamiento magnético, en la que se contiene el plasma en una cámara de vacío con forma toroidal.

El combustible -una mezcla de deuterio y tritio, dos isótopos del hidrógeno- se calienta a temperaturas superiores a los 150 millones °C, formando un plasma caliente. Los fuertes campos magnéticos se utilizan para mantener el plasma lejos de las paredes, los cuales son producidos por bobinas superconductoras que rodean al contenedor, y por una corriente eléctrica impulsada a través del plasma.

El problema reside en la enorme dificultad de comprimir el hidrógeno de un modo uniforme. En las estrellas la gravedad comprime el hidrógeno en una esfera perfecta de modo que el gas se calienta uniforme y limpiamente. En las condiciones del diseño del reactor esta uniformidad es muy difícil de alcanzar.

La puesta en marcha del reactor termonuclear está programada para el 2025, cuando los científicos esperan obtener el primer plasma. Y el proceso de síntesis a gran escala debería iniciarse en 2035.

El ITER representa un claro ejemplo de la cooperación multilateral eficaz, mutuamente beneficioso, que fue diseñado para contribuir de forma integral para garantizar la seguridad energética de la humanidad.

Ciertamente, para llegar a esta tecnología fue necesario poner a la elite del pensamiento a disposición de una necesidad universal para lograr resultados contundentes. Junto al intelecto, el poder concentrar la imaginación en la capacidad de crear una realidad para que la civilización siga evolucionando.

Cuando al inefable Antonio Carrizo se le preguntaba por su adicción a la lectura y la falta de la misma en las nuevas generaciones, solía responder: “… yo era hijo de un boticario, allá en un pueblo donde los libros prestaban las palabras para que la imaginación nos mostrara otro mundo. La radio también te brindaba esa posibilidad de viajar con la imaginación”. 

No existe nada antes que se haya imaginado… Pero faltan estímulos para que las nuevas mentes se estimulen la imaginación, en otros mundos donde la insensibilidad de internet y la televisión no perpetúen un futuro de impudicia, narcóticos y muerte.


Hacé click en el enlace https://issuu.com/semanariodejunin9/docs/semanario_226 y disfrutá de la mejor redacción. 




 

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