Por: Redacción Semanario
El intendente de Junín, Pablo Petrecca, recibió en su despacho a las autoridades de la Escuela Secundaria N°22, Jefatura Distrital y del Consejo Escolar para informarles que solicitará a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) la sesión de una fracción de terreno ubicada en el predio ferroviario (Newbery e Italia) para la construcción de un nuevo edificio para la institución educativa.
Hubo algarabía de la comunidad educativa, pero a los pocos días se enteraron de que el mismo predio, donde hoy se observa un lavadero y una canchita de fútbol bastante abandonada sobre calle Newbery, en otros tiempos fue otorgado a La Fraternidad, el gremio de los maquinistas ferroviarios
Orlanda D'Andrea, directora de Educación del municipio, recordó que “es un pedido que data del año 2011, fecha en la que la escuela Secundaria 22 pidió un terreno para ampliar sus instalaciones, ya que tiene una matrícula que demanda un espacio más grande y acorde a sus necesidades”.
Es decir: hace nueve años que los alumnos se amontonan en el edificio sin que nadie en ese tiempo haya dado soluciones y aun así se posa para la foto en número de ocho a diez funcionarios.
Este entusiasmo repentino también hizo que la directora de la escuela, Laura Facciano, expresara su “inmensa alegría” por la noticia, reconociendo que “no sólo nosotros como equipo directivo, sino también el centro de estudiantes, porque son ellos los que se pusieron al frente de esta situación y trabajaron para concientizar a toda la comunidad educativa de la necesidad de contar con un nuevo espacio”.
Vale recordar que en junio del año pasado un grupo de alumnos realizó una sentada frente a la Escuela Secundaria 22, en reclamo de un nuevo edificio para el establecimiento, y juntaron firmas para que el nuevo espacio pueda ser una realidad.
EL TRISTE CAMINO DE LA BUROCRACIA
Nueve años para acomodar a los chicos de un colegio que están hacinados parece demasiado, tanto como la algarabía desplegada por “solamente” la firma de un acuerdo para elevar un pedido de un presunto espacio para luego empezar a edificar y dotarlo de materiales necesarios para su funcionamiento. Aunque a veces se retacee dinero de la caja chica para arreglar un calefactor para que los chicos no pasen frío.
La concepción de burocracia en su dimensión moderna y más relevante la aporta Max Weber en su obra Economía y Sociedad (1921). Para Weber el modelo burocrático es el sistema de organización del poder público que puede superar los sistemas carismáticos y tradicionales que suelen degenerar en clientelismo y en lógicas patrimoniales en la administración pública.
A pesar de que la gran mayoría de las administraciones públicas del mundo operan bajo el modelo burocrático, este sistema ha seguido siendo una fuente constante de controversia y de insatisfacción.
El problema y las externalidades negativas parcialmente previstas por el propio Weber, guardan relación con un exagerado apego al reglamento utilizado como un sistema de protección y de privilegio en manos de los funcionarios.
Es así como los discursos y las promesas pasan y las calamidades quedan.

¿REALIDAD O MAS DE LO MISMO?
La secretaria General de SUTEBA Junín, Francina Sierra, señala que "es importante que el Intendente aclare la situación ante la comunidad educativa y ante todos los sectores involucrados. A priori, se compromete a ceder un terreno que no le pertenece. Y no sólo eso, recientemente nos enteramos de que ese mismo terreno estaba cedido al sindicato de La Fraternidad desde mucho antes”.
Por su parte, y consultado por SEMANARIO, Enrique Scazzariello, el marido de Victoria Casella, la docente fallecida en un accidente y cuyo nombre los alumnos eligieron para ponerle a la escuela 22, se sumó a la polémica por los terrenos.
Scazzariello acompañó a su esposa desde la comunidad educativa y mantiene un fuerte vínculo con los alumnos de la escuela 22 con quienes se ha comprometido a conseguir un nuevo edificio.
“Creo que el Intendente es claro en la firma del acuerdo ya que lo que quiere es conocer si el predio en cuestión está habilitado para llevar adelante el nuevo edificio. Incluso se refirió a realizar allí un polo educativo”, señaló el entrevistado.
Añadió que “acá lo que hay que hacer es que cada uno presente sus papeles. Si la municipalidad tiene un comodato tendrá una certificación al respecto, si la Fraternidad es la propietaria del predio seguramente también podrá justificarlo”.
Scazzariello puntualizó que “por mi parte, y así como lo hice para que la escuela llevara el nombre de mi esposa, a pesar de algunas opiniones en contrario, estoy comprometido con los alumnos para que de una vez por todas se logre que la escuela 22 tenga una infraestructura acorde a su matrícula y los chicos puedan estudiar con todas la infraestructura a su disposición”.
De todos modos, se mostró sorprendido acerca de “quién es el que determina el reparto de los predios, porque cuando dijeron que este lugar no era municipal, alguno lanzó que podía construirse la escuela en un sector del ex Hospital San José”.
Y añadió que “sin embargo eso corresponde, según me dijeron, en un 75% al Ministerio de Justicia y un 25% a la cartera de Salud”.
En ese punto, Scazzariello consideró que “me preocupa que se entre en este tipo de tironeo. Por eso espero que el intendente Petrecca obtenga rápida respuesta sobre este predio que está en cercanías de la actual escuela y que resultaría ideal para llevar adelante ese anhelo tan intenso de contar, de una vez por todas, con un nuevo edificio”.
Si después de nueve años de reclamos nos entusiasmamos frente al pedido para conocer si un predio es viable o no para construir, es indicativo de nuestro estoicismo para mantener viva la esperanza.
A pesar de la burocracia, de los funcionarios y de las fotos.