viernes 07 de mayo de 2021

OPINIÓN | 13 abr 2021

MIRADA EXTREMA

Sesiones ordinarias

Escribe Andrés ‘Tato’ Rissolo.


“No son solo personas concretas las que están a prueba, sino pueblos enteros. Pensemos en los Gobiernos que tienen que tomar decisiones en medio de esta pandemia. ¿Qué es lo más importante? ¿Cuidar a la gente o que el sistema financiero no se detenga? ¿Dejamos en suspenso la maquinaria que genera riqueza, siendo conscientes de que la gente sufrirá, aunque así salvemos vidas? En algunos casos los gobiernos no lograron comprender la magnitud de esta enfermedad o no contaron con los recursos necesarios. Estos Gobiernos hipotecaron a su pueblo. Las decisiones que tomaron pusieron a prueba sus prioridades y quedaron expuestos sus valores”.

Es el prologo del libro de “Soñemos Juntos: un camino a un futuro mejor” cuyo autor es el Papa Francisco que exhorta y reflexiona en cada una de sus páginas en el accionar de los gobernantes y sus repercusiones.

En la Argentina, a lo largo de varios años, el producto del trabajo mancomunado de los sucesivos gobernantes, sumados a la pandemia permitió que la crisis económica últimamente que unos 220 mil puestos de trabajo formales se perdieran en el país, número que representó una caída del 1,8%, acumulando una destrucción de 446 mil puestos (baja del 3,6%). La consultora Ecolatina informó que si bien la crisis que se agravó por la pandemia es tan profunda como generalizada, no todos los sectores sufrieron de la misma manera.                                                                                  

En el mercado de trabajo formal los asalariados privados fueron los que más sufrieron la crisis 202.000 puestos, 3,4% de caída mientras que los monotributistas y autónomos cayeron solo 1,4% (40.000 puestos). En sentido contrario, el empleo público creció 0,6% en sus tres niveles de gobierno -nacional, provincial y municipal-, sumando poco más de 19.000 trabajadores y resaltando el carácter contracíclico del gasto público, mientras que la destrucción de puestos de trabajo registrados fue un tercio de la del nivel de actividad: el cierre de más de 20.000 empresas durante el año pasado.

Un apartado especial en la caída del empleo merece el golpe que asestó a los más jóvenes y de bajo niveles educativos. Los varones de hasta 29 años fueron los que sufrieron la mayor baja interanual en la tasa de ocupación, afectando especialmente aquellos que realizan trabajos informales. El empleo asalariado informal cayó 30% por la crisis.

Según datos del mercado laboral argentino del tercer trimestre de 2020, los varones de hasta 29 años fueron los que sufrieron una mayor baja interanual en la tasa de empleo (-17 por ciento), seguido por las mujeres de esa misma franja etaria (-11 por ciento).

La caída del empleo afectó en mayor medida a trabajadores de menores calificaciones. Quienes tienen el nivel primario incompleto redujeron su empleo en 28 por ciento, mientras que quienes tienen título universitario lo hicieron en 7,6 por ciento, siempre de acuerdo a los datos interanuales del tercer trimestre 2020.

Más centrado el estudio, en el período marzo - junio de 2020, el número de empleadores bajó cerca de 15.000 (-3 por ciento) para el mes de junio 2020. La concentración de la caída interanual se dio en mayor medida entre las microempresas (74.5 por ciento del total de bajas), empresas de hasta 10 trabajadores (9,7 por ciento), empresas entre 11 y 50 trabajadores (10.3 por ciento) y empresas de más de 50 trabajadores (5.5 por ciento).

En un recuadro se encuentra remarcada la data que precisa que el 60% de la población es pobre, el 50 % de los niños son pobres, y un porcentaje cercano al 66% de los jubilados también integran la franja.

No menos enternecedor es el costo de los alimentos, productos de limpieza y aseo personal, que tuvieron aumentos superiores a la inflación general en los últimos ocho años, y hasta llegaron a duplicarla en casos como del aceite de girasol.

Pero si hay que sentar bases para enfrentar los problemas, la migración interna y el crecimiento de la población que reside en las villas no se detiene a pesar de los procesos de urbanización que se encararon en algunos de esos barrios, el fenómeno persiste y le sumó un componente preocupante: los alquileres informales dispararon sus precios.

Las cifras muestran que se triplicó la población en los barrios populares en los últimos 20 años, a pesar de que la cantidad de habitantes de Capital Federal se mantiene prácticamente estable desde el censo de 1945. Es decir, no tiene que ver con un supuesto crecimiento demográfico, sino que está ligado estrictamente a cuestiones económicas.

Cecilia Zapata, investigadora del Conicet y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), especialista en temas urbanos, dijo que el fenómeno se genera porque “no hay posibilidad de acceso al alquiler en la Ciudad para los sectores populares y tampoco para aquellos sectores de ingresos medios, incluso trabajadores registrados, que no logran cubrir todos los requerimientos que les impone el mercado inmobiliario formal.

“Los procesos de urbanización tuvieron muchos problemas de implementación y, a escala territorial, generaron un fenómeno de expulsión de la población más vulnerable de las villas que estaban siendo urbanizadas a otras que no eran parte de los planes de urbanización y se convirtieron en dormitorios más baratos”, reseñó la especialista.

Las distintas administraciones políticas optaron siempre por la misma receta económica de inflación y destrucción de fuentes de trabajo permitiendo llegar a estos guarismos, que representan las condiciones de vida que se viven en cada una de las ciudades del país, donde la falta de una alternativa se renueva en cada votación.

La muestra impepinable pudo apreciarse en el inicio de sesiones del Honorable Concejo Deliberante de Junín. Fue la más acabada y patética muestra de la realidad imperante. Por un lado, los alabarderos oficialistas festejando los destacados del Lord Mayor. Al otro, los mimos de la oposición tratando de reflejar con cada gesto, mohín o mueca, el desagrado y disgusto que les provocaba cada interjección del orador.  Pero nadie aportó una idea sobre trabajo o desarrollo. No les importa.

Mientras tanto, el Concejo Deliberante de Pergamino aprobó por unanimidad el proyecto que faculta al Ejecutivo municipal a “integrar un ente mixto bajo la modalidad de Consorcio de Administración para la creación del Parque Industrial ‘Parcum’”, que será emplazado en la ruta N° 8 y vías del Ferrocarril Mitre, cuyas obras de infraestructura serán financiadas por el Gobierno nacional, mediante aportes no reembolsables.

La visión de Francisco, en la medida en que quienes tienen la responsabilidad de gobernar las naciones, no consideren implementar políticas públicas en pos del bien común de las sociedades, no es compartida por los ediles locales.

No hay sueños de evolución compartida. La aversión evidenciada entre los ediles de Junín es tan grande y evidente, que hacen imposible que la impronta de Su Santidad prospere.  

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