viernes 22 de octubre de 2021

OPINIÓN | 15 sep 2021

Espacio de opinión

La reforma laboral a ambos lados de la grieta

Escribe: Ianina Harari


La reforma de la legislación laboral volvió a ponerse en la agenda pública en las últimas semanas a ambos lados de la grieta. Por un lado, la cúpula de la CGT se reunió con Alberto Fernández y allí señalaron que era necesario avanzar en una reforma laboral, junto a una previsional. El propio Cavallieri, dirigente de Comercio, señaló que­: “La reforma laboral será a través de los convenios, pero es necesario un replanteo general”. Con esto, el gobierno y la CGT retoman un tema que comenzaron a plantear en la pre pandemia: la rediscusión de los convenios colectivos con el objetivo de “modernizarlos”. Se trata de un eufemismo para referirse al avance de pautas laborales “flexibiles”, que constituye un nuevo ataque a las conquistas obreras. La novedad es que no solo plantean que hay que renovar los convenios sino también avanzar en la reforma de la legislación laboral más general. Con ello, los dirigentes gremiales explicitan su compromiso para impulsar el avance de la flexibilidad laboral.

Por su parte, Juntos, en particular Larreta, impulsa la eliminación de la indemnización y presentó un proyecto de ley con esta iniciativa. No se trata de una novedad, sino del relanzamiento de una propuesta que el macrismo presentó en su proyecto de reforma laboral. La iniciativa consiste en que mensualmente se realicen aportes y contribuciones patronales en concepto de un seguro de garantía de indemnizaciones, que iría a un fideicomiso administrado por la Anses. Una vez que se produce el despido, el trabajador recibe mensualmente el monto de su último salario hasta que encuentre otro trabajo o pasen igual número de meses que años trabajados. Se trata de una modalidad similar a la que ya rige en la industria de la construcción (fondo de cese laboral), o en otros países, como Brasil.

El objetivo sería abaratar los despidos de forma tal de promover la generación de empleo. Sin embargo, la evidencia muestra que no existe una correlación entre el costo de las indemnizaciones por disolución del contrato laboral y desocupación. En la Argentina, la existencia de la indemnización convivió con el pleno empleo por varias décadas. Hay países que tienen indemnización y tasas de desempleo bajas, como Alemania, y otros que no tienen y sufrieron períodos de elevado desempleo (casi 10%) como Estados Unidos. Por otro lado, en Argentina el cálculo indemnizatorio se ha reducido tras la reforma laboral menemista sin generar un efecto positivo en la tasa de ocupación. El kirchnerismo salió a criticar el proyecto, ocultando que durante sus gobiernos se mantuvo intacto el cálculo de indemnización menemista así como el fondo de cese laboral en construcción.

La realidad del mercado laboral contradice la idea de que la existencia de la indemnización dificulta la contratación de nuevos trabajadores. Hoy, alrededor de la mitad de la fuerza laboral no es alcanzada por la legislación que le garantiza una indemnización, sea porque tiene un empleo no registrado, porque tiene un contrato a término o porque trabaja bajo una modalidad que encubre la relación de dependencia, como es el monotributo. Estas modalidades comenzaron a crecer en la década del 90, pero durante los gobiernos kirchneristas se expandió de forma exponencial las modalidades precarias de contratación (contratos a término y monotributo). Por lo tanto, ya existe en Argentina la forma de contratar trabajadores y despedirlos sin pagar indemnización y ello no ha evitado el aumento de la desocupación. Entonces, tenemos que la indemnización, junto con otros costos laborales, viene reduciéndose hace décadas y que para la mitad de los trabajadores la indemnización no existe y sin embargo la desocupación crece.

Por otro lado, los decretos que imponen la doble indemnización y la prohibición de despidos tienen poco efecto porque solo aplican para los despidos sin causa justificada, que es un porcentaje menor del total de los despidos. La mayor parte de los despidos tienen causa justificada o se realizan por finalización de contratos. Es por ello que, a pesar que ambas disposiciones rigieron el último año, el desempleo creció.

Los términos “reforma laboral” o “flexibilización” son en realidad eufemismos para referirse a la degradación de las condiciones de trabajo. Lo que los dos principales partidos políticos proponen es profundizar el camino por el cual la calidad del empleo en la Argentina es cada vez peor. Gane quien gane en las elecciones, el capitalismo argentino le depara mayores penurias a los trabajadores.

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