lunes 29 de noviembre de 2021

HUMOR POLÍTICO | 6 nov 2021

La Página Amarilla

El Reino  de Alexia

¿De qué se quejan? Dice, si este reino es una maravilla. Tenemos todo, y más también. Pasen y vean las aventuras más desopilantes del monarca más divertido.


TAGS: ALEXIA

A Alexia le estalló el reino en mil pedazos. Venía todo más o menos lindo, con los votantes y los de las afueras, hasta que apareció uno que le dinamitó las margaritas y los rosales y los senderos y los candiles y todo lo demás.

Todo se fue al carajo en un abrir y cerrar de ojos y Alexia dejó de dormir desde que lo denunciaron ante la justicia por choreo y disimulo y otras cuestiones más. En síntesis, parece que deberá explicar cómo fue que hizo los acres, cuando al resto se le esfumaron por todos lados.

Porque qué cosa maravillosa, Alexia dijo que no tiene nada que ocultar y puede justificar cada cosa que compró, y parece son unas cuantas. Posadas varias, caballos ídem y cuentas con acres en los bancos también. Todo eso en poco tiempo, desde que llegó al reino y mientras a la inmensa mayoría no le alcanzó ni siquiera para contar las migajas. Ganador como pocos, Alexia multiplicó sus millones de acres y encima puede demostrarlo. Capo total.

Así es la vida de este rey. Mientras la vida le sonríe, al resto le pasa factura, pero de eso deberá ocuparse la justicia de este reino. Porque hay otra, una divina, que Alexia acomodó hace años. Para algo puso una iglesia con amigotes y familiares, para que ninguno le tire la bronca por todo lo bueno que recibe desde hace unos años, como integrante de la divinidad real.

Mientras tanto, y como pasar el mal trago, sigue en su mundo, golpeando la puerta a sus vecinos, como un buen samaritano que no olvida su gente. Es que pronto habrá elecciones y es su modus operandi: recorrer en modo simpatía algunas caras amigas, para repartir sonrisas y contar futuras promesas. Lo que hizo otras veces y repite ahora, una fórmula que le dio resultado, por lo que va por más.

No hace falta contar ni recordar que a Alexia le importa tres c...el sufrimiento ajeno, los pesares, la malaria y todo lo demás. Como él, lo rodea un grupo semejante, que mientras no le corten los candiles y todo más o menos fluya, el resto que se joda. Y en esa línea, se abrazan con Alexia, formando un solo corazón. Es el grupo que lo puso en el sillón y el que lo sostiene sin importarle los demás. Y para esa minoría gobierna este rey, alejado de los dolientes en el reino, a los que mira de costado y con desconfianza, cada vez que alguno osa protestar.

¿De qué se quejan? Dice, si este reino es una maravilla. Tenemos todo, y más también. Claro, en su pequeño mundo con corazón lleno de miserias, no hay lugar para ver un poco más allá de sus narices. Alexia vive en su mundo chiquitito, con ideas bien escasas, y para unos pocos.

Hay reyes y reyes y no es ninguna novedad. Están los que gobiernan para el pueblo, y están los que miran su ombligo. Y hay otros como Alexia, que además del ombligo se miran al espejo, buscando la autofelicidad, que consiste en seguir disfrutando las mieles del poder, aunque alrededor, no haya uno que sonría.

Más que un rey, es un artista del disimulo, jugando a ser monarca, pensando en mejorar. En mejorar más su vida, la única que cuenta, porque al fin y al cabo, para eso llegó a rey.


PetrEgo

PetrEgo está que trina. El condominio familiar-amiguero-blanqueador que mostró su exitosa vida comercial, amparada por las sombras del poder, reventó por los aires y terminó en Tribunales, sospechado de las peores sospechas.

Y para que lo que olía mal no fuera peor, le pidió a su coordinador general de la Secretaría de Espacios Públicos que se tomara el palo. Y así, el mismo que dijo que perdió una millonada por acompañar a su jefe, ahora parece que quiere recuperarse con un emprendimiento en Neuquén.

¿Qué habrá sido de la vida del  emprendimiento que mantenía junto a su esposa y el hermano PetrEgo? ¿Por dónde andará don Mingrino, después de los besos y billetes que recibió de la obra pública en la ciudad, de la que resultó un ganador serial de varias contrataciones directas? ¿Quién será el dueño de esas 30 propiedades y los autos de variadas marcas, colores y modelos?  

La presunción del lavado de activos de PetrEgo y sus amigos es lo que deberá aclarar ahora el Juzgado Federal de Ciudad Fría y la muchachada anda nerviosa. Es que se cruzaron de lo lindo los de adentro y de paso los de afuera. Los del radicalismo y también los del PRO. Por algo se llaman Juntos. Debe ser por eso que avalaron raudamente al jefe político, alias subalterno del Capitán Reposera, ahora con vuelo propio.

Mientras PetrEgo saca pecho y acusa a todo el mundo por una  operación mediática, hace un par de noches,  partió el último camión de mudanzas de su ex amigo y fiel ladero, que dejó definitivamente Ciudad Fría en busca de otros climas, más fríos por el viento, pero lejos de la nueva tormenta amarilla que amenaza con convertirse en huracán.


Te contamos todo lo QUE NO HICIMOS esta semana

*) Organizar la despedida del ex coordinador de Espacios Públicos. O regalarle un cartelito para el viaje, que diga: 'No corras, te esperamos'.

*) Armar una nueva inmobiliaria.

*) Acompañar a los neuquinos, total, lo hacemos con tantos, que habría que probar hacerlo afuera.

*) Acordarnos de hacer alguna obrita, ya que estamos por acá.

*) Hablar de la bicisenda. Ya fue.

*) Boquear de la remodelación de la avenida San Martín. Era joda.

*) Explicar que nosotros somos un chiste.

 

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