jueves 18 de junio de 2026

LOCALES | 2 jul. 2022

CAMBIOS EN SUDAMÉRICA

Una ola que nos empuja y nos moja

La noticia recorrió el mundo: Gustavo Petro es el primer presidente izquierdista electo en la historia de Colombia. Pero, ¿qué tipo de izquierda representa exactamente?


TAGS: COLOMBIA, PETRO

Si bien algunos prefieren estar alejados de las cuestiones políticas y por eso siquiera les importa quiénes son los representantes ante el Concejo Deliberante de su distrito, o sea ni pensar si se trata de la realidad provincial, nacional y menos aún internacional, lo cierto es que cada una de las actividades que llevan adelante los estados repercuten de una u otra forma en nuestro desarrollo y calidad de vida.

Frente a esta situación, es importante observar los cambios que se vienen produciendo en el bloque regional integrado por Argentina dentro de Latinoamérica y la aparición vía elecciones democráticas de líderes ligados a los movimientos de izquierda, como el reciente caso de Gustavo Petro en Colombia.

Este año, los candidatos presidenciales de izquierda fueron los favoritos en las urnas en Chile y Honduras. Y, de acuerdo con los sondeos, se espera que en las elecciones de octubre en Brasil la derecha sea derrotada por Luiz Inácio Lula da Silva.

Un motivo adicional de celebración para la izquierda latinoamericana es que en Colombia dicho espectro político nunca había ganado una elección presidencial.

El presidente electo, Gustavo Petro, y su futura vicepresidenta, Francia Márquez, han propuesto conformar un nuevo eje progresista con sus homólogos con Alberto Fernández, además de del México de Manuel López Obrador y Chile con Gabriel Boric, quienes fueron los primeros en saludarlo.

"Una nueva ola de izquierda está surgiendo en la región. A diferencia de la primera, entre 2000 y 2010, esta parece ser más fuerte, porque ahora hay desafíos que son enormes. Una de las razones fundamentales del triunfo de la izquierda en estos países es probablemente la mala gestión de la pandemia, el sufrimiento económico y, en consecuencia, el aumento de la desigualdad”, explica al diario alemán DW, Jan Boesten, politólogo e investigador del Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín.

En la década de 2000, candidatos de izquierda ganaron presidenciales decisivas, como Hugo Chávez, en Venezuela; Lula da Silva, en Brasil; Néstor Kirchner, en Argentina; Michellle Bachelet, en Chile, José Mujica, en Uruguay, Evo Morales, en Bolivia; Rafael Correa, en Ecuador, entre otros. Sin embargo, recuerda el experto Boeston, "no se puede comparar una izquierda radical, como la de Chávez, con la izquierda moderada de Lula da Silva o Bachelet. Cada país tiene una realidad política y social distinta”.

Lo mismo sigue ocurriendo ahora, según Flavia Freidenberg, directora del Observatorio de Reformas Políticas en América Latina. "Los gobiernos de izquierda de la región tienen matices. Hay las izquierdas sociales, económicas o ideológicas. Pero, en primer lugar, tenemos que separar entre sistemas políticos democráticos y no democráticos”, dice a DW. Lamentablemente, agrega, Venezuela, Nicaragua o Cuba, que se denominan de izquierda, no se pueden poner en el grupo de los países democráticos.

"Esta no es la realidad de Chile, por ejemplo, porque Boric tiene, en este momento, un claro compromiso con una izquierda moderada, en la que se respetan los derechos humanos y las libertades”, afirma la también coordinadora de la Red de Politólogas "No sin Mujeres”.

Hay aristas muy semejantes con lo que ocurre en nuestro país y la estigmatización hacia los sectores que promueven políticas para ir al rescate de los más vulnerados. Esto se manifestó en la campaña de desprestigio durante el reciente proceso electoral colombiano, en la que se decía que Petro convertiría a Colombia en una "nueva Venezuela”.

Para Boesten, "esa estrategia de relacionar a políticos de izquierda con Maduro o el terrorismo ya se ha visto recientemente en Chile o Perú, y lo único que ha hecho es favorecer al candidato. No creo que con Petro la democracia en Colombia esté en peligro. Petro ya ha sido parte de la institucionalidad, como alcalde de Bogotá y senador hace muchos años”, señaló el politólogo alemán.

LA FUERZA AMBIENTAL

La vicepresidenta electa de Colombia, Francia Márquez, resulta todo un símbolo en materia de nuevos líderes americanos. Siendo madre adolescente estudió en la Universidad de Santiago de Cali y se recibió de abogada, mientras el daño medio ambiental y el desplazamiento forzado de cientos de habitantes en su pueblo natal crecían. Así y todo, esos dos fueron los disparadores para su militancia social y política. No sólo se opuso al extractivismo indiscriminado provocado por la entrega de títulos mineros a empresas por doquier, sino que hizo propia la defensa del medio ambiente y los derechos humanos también afectados por esa industria.

Desde ya que su condición de mujer y su afrodescendencia también fueron otros frentes en los que tuvo que batallar. Es más, fueron tópicos por los cuales los sectores más conservadores de derecha cuestionaron su competencia para el cargo que ganó como compañera de fórmula de Gustavo Petro.

Durante su primer discurso como vicepresidenta electa, Francia le dedicó un párrafo especial a las luchas sociales y de las minorías. "Vamos las mujeres a erradicar el patriarcado de nuestro país, vamos por los derechos de la comunidad diversa LGBTIQ+, vamos por los derechos de nuestra madre tierra, de la casa grande. A cuidar nuestra casa grande, a cuidar la biodiversidad, y vamos juntos a erradicar el racismo estructural", expresó.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias