viernes 19 de agosto de 2022

OPINIÓN | 31 jul 2022

MIRADA EXTREMA

La tentación del paraíso

Se habla de grandes empresas y ni siquiera, en serio, se apoya a las pymes. Pequeños son los avances., grandes las miserias. Un cinismo político que se ha ido acentuando sobre la población.


Por: Andrés ‘Tato’ Rissolo, especial para Semanario

“Junín es un lugar tentador para muchas industrias”. Tal el título de la nota que un medio local hiciera a Mariano Gentilucci, subsecretario de Producción del Gobierno de Junín, días después de haber sido oficializado por el intendente Pablo Petrecca.

Y no está equivocado. Lástima que el desvelo del lord menor de la ciudad es de esforzarse por alejar cualquier tipo de empresa mediana o grande del partido de Junín. Empero, el discurso del novel funcionario no deja de ser testimonial. “Vamos a seguir con el trabajo que se venía haciendo, en mi caso como coordinador del Club de Emprendedores hace dos años y medio”, señaló.

“Vamos a continuar con los emprendimientos, trabajar para sostener la economía del autoempleo que genera empleo a través de los distintos programas con los que contamos. Queremos sostener la dinámica de trabajo y al mismo tiempo empezar a generar los vínculos con las distintas empresas locales para poder potenciar y generar distintos puestos de trabajo”. Hasta aquí la verdad más absoluta. Luego, el intento por implantar el engaño: “la tercera pata es generar las condiciones para que empresas de afuera quieran venir a instalarse en Junín”.

Y el sainete continúa: “estamos en contacto con empresas que quieren venir a Junín por el potencial que tenemos, hay condiciones que hacen que Junín sea un lugar tentador para muchas industrias. Las dos rutas nacionales, la facultad, la ubicación estratégica, la mano de obra calificada y el Parque Industrial”. El uniforme y muy trillado repertorio sobre las virtudes de una ciudad que por décadas ningún empresario de fuste descubrió. O está bien ocultas o no existen.

“Desde la gestión tenemos que estar ofreciendo las soluciones en cuanto a trámites, requerimientos y habilitaciones para que se instalen acá. Hay condiciones que son innatas de Junín y otras que tenemos que ir generando con eximiciones impositivas, cediendo terrenos o espacios, por ejemplo. La idea es seguir con las obras en el Parque Industrial y generar las oportunidades para que vengan empresas”. Siempre a futuro y sin que se perciba una apuesta fuerte por parte del municipio. Solo papeles y atemperar la burocracia sigue siendo la oferta superadora.

El recién avenido expresó: “La economía es muy dinámica, siempre hay oportunidades. La economía se vio afectada a partir del lunes con la suba que hubo del tipo de cambio, hay muchas industrias que no compran ni venden y la economía real se ve golpeada. Pero hay que seguir, aunque se vea perjudicada la planificación a largo plazo y se ejecute menos”.

En el análisis del accionar político y del desarrollo económico, se destaca fundamentalmente: “Vamos a continuar con los emprendimientos, trabajar para sostener la economía del autoempleo que genera empleo a través de los distintos programas con los que contamos. La declaración permite determinar fehacientemente el modus operandi de la dirigencia, cuando además destacan: “Queremos sostener la dinámica de trabajo y al mismo tiempo empezar a generar los vínculos con las distintas empresas locales para poder potenciar y generar distintos puestos de trabajo”. Ni el agua del manantial es tan clara.

“Es fundamental no delegar las responsabilidades”, expresó Pablo Petrecca en un nuevo aniversario de la declaración de la independencia. Y serían fundacionales sus palabras si el maestresala local no se basara en “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

“Es clave que cada uno de nosotros se comprometa con la realidad que nos toca, ya no hay tiempo para mirar al costado, no hacernos cargo y echar las culpas a otros”, arremetió Petrecca en otra parte de su discurso. Justamente aquí, frente a tamaña declaración, se impone la pregunta: ¿Qué es lo que usted Pablo Petrecca, intendente de la ciudad de Junín, ha hecho o dejado de hacer para estar en ésta situación?

“Desde el lugar que cada uno ocupa tenemos que comprometernos… Como Gobierno de Junín seguiremos trabajando día a día para seguir transformando nuestra querida ciudad, para que Junín sea ese lugar que tenga cada día más oportunidades”. Y, sin embargo, ni las mínimas previsiones no son advertidas y evitadas. Por eso no se puede vencer a la tentación de seguir haciendo cargo a otros de la temática vernácula.

La doctora Agustina De Miguel, secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Junín, se refirió a la reunión de gabinete ampliada a la que Pablo Petrecca convocó en los últimos días para dar tratamiento a la problemática y su impacto a nivel local. Tras su descargo de responsabilidades al gobierno nacional y provincial, y destacó una función, que de ser excelsa no sufriría por ninguna situación endógena.

“La reunión tuvo que ver con eso –expresó la numeraria- con lo complejo que se hace gestionar ante esto. El compromiso sigue, estamos unidos, sólidos y alertas para afrontar esta crisis. Los suministros tendremos que administrarlos, tendremos que ser creativos. Los alimentos y los alimentos para la gente de Junín se van a seguir comprando, esperamos que haya mucha seriedad por parte del Gobierno nacional y del provincial ante esta situación”.

Todo a futuro. El compromiso para afrontar una crisis en la que deberán ser tan sapientes y expeditos, para que no falte nada, a pesar del pánico por la crisis. A no ser que este terror cierto se fundamente en la profunda sabiduría que no se está a la altura de las circunstancias para dirigir el timón y evitar que el barco se hunda.

Por eso llama la atención, y parece ridículo pedirlo, un compromiso para la tarea que se deber realizar, porque para eso se los ha elegido y se les paga. Pasados seis años de gestión, en parte explica por qué estamos así.

Día a día se ve como la juventud conjuga la migración en presente continuo, con una realidad que les imponen cada vez más los dirigentes, que cada día le quitan más oportunidades. Por eso desear un Feliz Día de la Patria, en uno de los momentos más críticos de historia, es por una gran ceguera política o una procacidad inmensa. Porque a diferencia de 1816, cuando había dirigentes con ganas de hacer donde no había nada, hoy, militan muchísimos que hacen todo por destruir un país que fue potencia.

Hay que seguir. Con una planificación que se adapte a las circunstancias y permita que las obras no se detengan. Pero se habla de grandes empresas y ni siquiera, en serio, se apoya a las pymes. Pequeños son los avances. Grandes las miserias. Un cinismo político que se ha ido acentuando sobre la población.

 

 

 

 

 

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