domingo 25 de septiembre de 2022

LOCALES | 22 sep 2022

NUEVA DIETA

Insectos y alimentos: Marley fue un precursor

El gusano y el gorgojo podrían dar un sabor carnoso a los alimentos y ayudar al medio ambiente, según los científicos.¿Llega una nueva dieta para los humanos?


Con un pasaporte saturado de sellos de visa y entradas y salidas de aeropuertos, solamente desde 2017, cuando el programa empezó a emitirse en vivo desde cada lugar del mundo visitado, Marley ya transitó más 200 mil kilómetros por distintos sitios, mostrando la vida de lugares remotos, sus costumbres, su cultura, su comida.

Más de uno recordará haberlo visto comer gusanos, insectos y otros ‘alimentos’ frunciendo el ceño pero luego cambiando el semblante y, en algunos casos, comentando… ‘mmm está bueno, eh’.

Tal vez Marley fue para los habitantes de este lado, -habituados al sabor, olor y color de la carne de vaca casi excluyentemente-, un adelantado y un motivador para más de uno. Y lo que todavía es impensado entre millones de habitantes tal vez, pronto, podría ser una realidad.

Por ahora, algunos científicos ya anticiparon que los insectos, y en particular el gusano y el gorgojo, podrían usarse algún día en alimentos precocinados como fuente de proteínas.

INSECTOS SABOR A CARNE

Los insectos se pueden convertir en sabores parecidos a la carne, lo que ayuda a proporcionar una alternativa más respetuosa con el medio ambiente a las opciones tradicionales de carne, según afirmaron los especialistas.Los gusanos de la harina, la forma larvaria del escarabajo amarillo del gusano de la harina, fueron cocinados con azúcar por investigadores que descubrieron que el resultado es un sabor similar a la carne y que algún día podría usarse en alimentos preparados como fuente de proteínas.

"Los insectos son una fuente de alimento nutritiva y saludable con altas cantidades de ácidos grasos, vitaminas, minerales, fibra y proteínas de alta calidad, como las de la carne", dijo In Hee Cho, investigador de la Universidad de Wonkwang en Corea del Sur que dirigió el estudio.

MEDIOAMBIENTE, BENEFICIADO

Los insectos comestibles, como los gusanos de la harina y los grillos, son viejos "superalimentos" para las comunidades de Asia, África y América del Sur y los disfrutaron durante mucho tiempo. Sin embargo, las personas en Europa y América del Norte son generalmente más reticentes a comer insectos, a pesar de las recientes incursiones de varios restaurantes y supermercados para ofrecer opciones de insectos a los consumidores.

Esta dieta conlleva un beneficio adicional: a muchos consumidores les gusta y necesitan seriamente la proteína animal en nuestra dieta. Sin embargo, la ganadería tradicional produce más emisiones de gases de efecto invernadero que los automóviles. Por otro lado, la cría de insectos requiere solo una fracción de tierra, agua y alimento en comparación con la ganadería tradicional.

LA ONU TAMBIÉN

Los insectos, que pueden criarse en grandes cantidades en espacios pequeños con una fracción de la contaminación de la carne tradicional, fueron citados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación como una fuente de proteínas potencialmente valiosa para alimentar a una población mundial en crecimiento que se espera que supere los 9 mil millones de personas para 2050.

 

El uso de insectos como alimento aporta un buen número de beneficios de carácter ambiental, sanitario y para los medios social y de vida.

Por ejemplo: Ventajas ambientales

• Los insectos son muy eficientes en la conversión de alimentos por ser especies de sangre fría. Las tasas de conversión alimento-carne (la cantidad de alimento que se necesita para producir un incremento de 1 kg en el peso) pueden oscilar ampliamente en función de la clase de animal y las prácticas de producción utilizadas pero, en cualquier caso, los insectos son extremadamente eficientes. Por término medio los insectos pueden convertir 2 kg de alimento en 1 kg de masa de insecto, mientras que el ganado requiere 8 kg de alimento para producir 1 kg aumento de peso corporal.

• Los gases de efecto invernadero producidos por la mayoría de los insectos son probablemente inferiores a los del ganado convencional. Los cerdos, por ejemplo, producen entre 10 y 100 veces más gases de efecto invernadero por kilogramo de peso.

• Los insectos pueden alimentarse de residuos biológicos como residuos alimentarios o de origen humano, abono y estiércol, y pueden transformar estos residuos en proteínas de alta calidad, que a su vez pueden utilizarse como piensos.

• Los insectos utilizan mucha menos agua que el ganado tradicional. Los gusanos de la harina, por ejemplo, son más resistentes a las sequías que el ganado.

 • La cría de insectos depende menos de la tierra que la actividad ganadera convencional. Beneficios para la salud El contenido nutricional de los insectos depende de su etapa de vida (etapa metamórfica), su hábitat y su dieta.

No obstante, se acepta ampliamente que:

• Los insectos proporcionan proteínas y nutrientes de alta calidad en comparación con la carne y el pescado. Los insectos son especialmente importantes como complemento alimenticio para los niños desnutridos porque la mayor parte de las especies de insectos contienen niveles elevados de ácidos grasos (comparables con el pescado). También son ricos en fibra y micronutrientes como cobre, hierro, magnesio, fósforo, manganeso, selenio y cinc.

• Los insectos plantean un riesgo reducido de transmisión de enfermedades zoonóticas (enfermedades que se transmiten de los animales a los humanos) como la H1N1 (gripe aviar) y la EEB (enfermedad de las vacas locas). Beneficios para el medio social y los medios de vida

• La cría y la recolección de insectos pueden ofrecer importantes estrategias de diversificación de los medios de vida. Los insectos pueden recogerse directamente del medio de manera sencilla. Apenas se necesitan medios técnicos o inversiones importantes para adquirir equipos básicos de cría y recolección.

• Los miembros más pobres de la sociedad, como las mujeres y las personas sin tierra de las zonas urbanas y rurales pueden encargarse de recoger los insectos directamente del medio, de cultivarlos, procesarlos y venderlos. Estas actividades pueden comportar una mejora directa de la dieta y aportar unos ingresos derivados de la venta del exceso de producción como alimentos de venta callejera.

• La recolección y la cría de insectos pueden generar oportunidades empresariales en las economías desarrolladas, en fase de transición y en desarrollo.

• Los insectos pueden procesarse para servir como alimento humano y animal con relativa facilidad. Algunas especies pueden consumirse enteras. Los insectos también pueden convertirse en pasta o molerse para hacer harina, y también pueden extraerse sus proteínas.

Al fin de cuentas, y pese a que sentimos un poquito de asco al verlo, los beneficios son muchos y Marley tenía razón: ¿habrá llegado el momento de agregarlos a la mesa?

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