Debió tomar algunos antibióticos para evitar problemas con el agua, se hidrató cada 20 minutos durante la primera etapa y en algunos tramos comió pedazos de frutas. El resto de la tarea se realizó con el esfuerzo de su cuerpo –y su mente–."Basicamente era un viejo sueño que tenía de unir a nado Colonia con Punta Lara. Un sueño como porteño, de cruzar por el Río de La Plata", contó este destacado deportista a Infobae apenas algunas horas después de realizar una exigencia física imponente.
La imagen del abrazo con su mujer Esther Nuñez Morera y su pequeña hija Gala recorrió el mundo. Entre la ternura y la hazaña, Blaum bajó en más de una hora la marca que ostentaba el mendocino Gustavo Oriozabala cuando en 1993 logró cruzar el río más ancho del mundo en 10 horas y media.
Blaum, de 36 años, es un profesional de la natación en aguas abiertas. Fue campéon del mundo en 2013 y participó de los Juegos Olímpicos del 2008. Sin embargo, este era un desafío especial ya que la travesía lo obligaba a realizar el recorrido en soledad, con apoyo logístico pero sin sujetarse de las embarcaciones ni con otros competidores que marquen el ritmo.
"Por suerte fue un recorrido tranquilo. No encontré nada raro como te podés encontrar en la naturaleza. Sí algunos buques cuando estaba llegando al canal. Semejantes bestias cuando las vez te alarman, impactan mucho, pero es normal", señaló.Su mujer, que también se dedica a la misma disciplina y actualmente es su entrenador, no es la única que es partícipe de su carrera. La vida del nadador de aguas abiertas exige una compañía completa: "Mi familia está involucrada indirectamente porque cuando un hermano o un hijo hace lo que hago yo, involucrás a toda la familia".