Por: Redacción Semanario de Junin
La violencia contra las mujeres no para y nuestro distrito ni la región están exentos de semejante salvajada que, por el contrario, son varios y varias las que muchas veces intentan buscar atenuantes en las acciones femicidas, azuzando todavía más a una sociedad patriarcal con sus manos llenas de sangre.
Seguimos como si nada, festejando simbolismos como el Día de la Madre, ocultando la basura debajo de la alfombra a sabiendas que habrá hombres que se esmerarán hoy en la entrega de un regalo que mañana se transformará en golpes, gritos o manipulación.
La maternidad sigue siendo ensalzada en una sociedad en la que, la inequidad de género es devastadora en la vida de mujeres y niñas.
En su libro “Mamá desobediente, una mirada feminista de la maternidad”, la periodista española Esther Vivas, dispone de numerosas situaciones que deben ser al menos debatidas, para llevar adelante una sociedad en la cual no haya amos y por consecuencia no existan más, personas esclavizadas.
Vivas afirma que “una maternidad feminista es una maternidad desobediente, una maternidad insumisa, que rompe con los arquetipos que nos han impuesto a lo largo de la historia, que rompe con la maternidad patriarcal que ha encerrado a las madres en el hogar y que ha infravalorado el trabajo de los cuidados”.
Al contrario de lo que consideran algunos sectores, la escritora hace hincapié en que “no creo que se trate de renegar del hecho de ser madres sino de las condiciones en las que somos madres en el patriarcado. El problema de la maternidad no es la maternidad en sí misma sino la instrumentalización que ha hecho el patriarcado de la maternidad”.
“Yo nunca me había planteado antes de tener un hijo lo que implicaba la maternidad” afirma Vivas en una entrevista y agrega, “es a raíz de quedarme embarazada, de buscar información sobre el parto, cuando me doy cuenta de la cantidad de derechos que como mujeres se nos vulneran, empezando por el derecho a un parto respetado. La semilla de “Mamá desobediente” está ahí y en la pregunta: ¿cómo es posible que unas prácticas tan esenciales para la reproducción humana como son gestar, parir y amamantar sean profundamente ignoradas? E ignoradas no solo a nivel social o político sino incluso en los espacios de activismo social”.
Por tanto, seguramente el mejor regalo para Mamá, sea ayudar a crear conciencia acerca de la maternidad en un sentido emancipador y rescatar el ejercicio materno del patriarcado. No se trata de tener una visión romántica, sino de reconocer el papel fundamental que ha jugado y que juega la maternidad en la sociedad y otorgarle el lugar que le corresponde.