lunes 05 de diciembre de 2022

CULTURA | 30 oct 2022

HOMENAJES A GRIPPO

Víctor Grippo en Junín: el homenaje de su ciudad

Ana María Battistozzi, la curadora encargada de diseñar el Proyecto Homenaje, cuenta en detalle todas las actividades de la experiencia con la comunidad local.


Por: Ana María Battistozzi

Nadie podría negar el extendido reconocimiento que la figura de Víctor Grippo ha alcanzado en los círculos del arte y la cultura contemporánea de nuestro país y en el extranjero. Sin embargo, por alguna razón, su sofisticada y sensible obra conceptual no había tenido hasta ahora el merecido reconocimiento en su ciudad natal. Así, para revertir aquello de que nadie es profeta en su tierra, las autoridades de la ciudad de Junín propusieron para este 2022, en que se cumplen veinte años de su muerte, un homenaje en su nombre.

Fui convocada para diseñarlo y coordinarlo, lo que para mí fue un honor y un enorme desafío, que se pudo materializar gracias al apoyo y colaboración de distintos actores e instituciones privadas y públicas de la ciudad. Importa aclarar que esta mención no es una mera declaración formal sino que describe con precisión la circunstancia de cooperación que se dio en torno de la figura del artista. Una cooperación entusiasta que se tradujo en la serie de exhibiciones, actos y acciones que se sucedieron “in crescendo” durante el fin de semana del 21 al 23 de septiembre. ¿Cómo llegar hoy a la comunidad de Junín en sentido amplio con la figura de Grippo y su compleja obra? ¿Cómo acercarse a este artista que habitó el mismo suelo en un tiempo de ambiciones utópicas que lo llevaron a defender el principio de unir arte y vida?

Podría decirse que la cuestión central que amalgamó el tono particular de las diversas exhibiciones y acciones que forman parte del proyecto, apuntó a destacar la importancia de los orígenes en la obra del artista. A poner de relieve la singularidad de una obra conceptual que hizo sostenido honor del mundo en que creció y lo formó en la niñez y la juventud. Tanto desde la estética del trabajo, que se hace presente de modo particularmente entrañable en sus instalaciones y objetos, como desde la pasión por la experimentación que desarrolló desde niño y plasmó en originales cruces entre arte y ciencia a partir de los estudios de bioquímica que realizó en La Plata.

Así, el Museo MACA exhibe hasta la última semana de noviembre dos grandes instalaciones que fueron reconstruidas con autorización de la familia de Grippo, una serie de fotos de su taller, realizadas por el fotógrafo suizo Gian Paolo Minelli y un video realizado especialmente por la UNNOBA. El amplio espacio de la planta baja se encuentra ocupado por Naturalizar al hombre, humanizar la naturaleza de 1977, llamada también Energía vegetal, que consiste en una gran mesa colmada de papas y recipientes de laboratorio, que refiere a la energía y a la transformación de la materia. La presencia dominante de la mesa, central en la obra de Grippo, y las referencias a la experimentación se imponen aquí en una rotunda aproximación del arte y la ciencia a lo sagrado.

Por su parte en la planta alta, la instalación Algunos oficios de 1976, remite a ese mundo que lo formó en la niñez, en un ámbito de inmigrantes solidarios que valoraban el trabajo como medio de crecimiento social. Presentada por primera vez en 1976 en la Galería Arte Múltiple de Buenos Aires, básicamente es una ocupación del espacio con elementos reales del trabajo de cinco oficios: el labriego, el albañil, el herrero, el carpintero y el picapedrero. Así, el visitante del museo hoy se encuentra con surcos de tierra, viruta y mesa de carpintero, elementos de albañilería, un yunque, un martillo, azadas y rastrillos que desde el poder evocador de la materia y el uso en las herramientas construyen una poética que conecta al artista con su ciudad natal.

Pero esa conexión empezó antes, con la imagen del artista diseminada por toda la ciudad a partir de tres magníficos retratos que le realizó Gian Paolo Minelli en 1995, impresos como afiches y publicidad urbana. Desde las paredes de edificios en construcción, en distintos ámbitos urbanos y desde las lunetas de los colectivos se preguntó a los juninenses si conocían a Víctor Grippo. Como complemento de estas aproximaciones, la muestra La conversación continua, artistas contemporáneos y la memoria de la obra de Victor Grippo en la Fundación Casa Pronto, uno de los espacios destacados de Junín, reúne una serie de obras y artistas en los que pueden leerse rasgos afines a la poética de Grippo.

Desde Las manos en la masa, video instalación que realizaron Juan Mathé, Daniel Joglar y Silvana Lacarra en 2002, a distintos trabajos más recientes de Teresa Pereda, Pablo La Padula, Cristina Piffer Hugo Vidal y Daniel Ontiveros, que dialogan desde diferentes perspectivas con las ideas del artista. Allí mismo se reunieron también en “conversación continua” amigos de la juventud, familia y gente que lo conoció para evocar su figura. Y en la galería Tono local el artista Cristian Segura recreó una emblemática primera presentación del artista de 1958, a la que asistió el escritor polaco Witold Grombrowicz, entonces exiliado en nuestro país.

El resto corrió por cuenta de las distintas instituciones del lugar: la Escuela de Estética Víctor Grippo, con su fachada homenaje, y la Escuela Xul Solar, con acciones destinadas a familiarizar la comunidad escolar con el pensamiento del artista. A todo esto falta agregar la exhibición de archivos de homenajes previos que presentó la galería local Hotel Dadá. Y la culminación del vibrante fin de semana inaugural de este Proyecto Homenaje, que se extenderá a lo largo de noviembre, fue la acción comunitaria de hacer y repartir pan, que se generó alrededor de la reconstrucción del Horno Popular. Un momento conmovedor y fraternal que hubiera emocionado al artista tanto como ocurrió con los presentes.

 

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