lunes 04 de marzo de 2024

HUMOR POLÍTICO | 21 abr 2023

PAGINA AMARILLA

A Alexia le decían "Pinocho" en el Reino

Pinocho dejó su viejo nombre y, conforme creció, fue cooptado por la ambición y la mentira, una poderosa hechicera a quien le prometió que, si lo llevaba a cumplir sus sueños, nunca abandonaría. Y la mentira le cumplió, y Alexia tampoco le falló. PetrEGO a full y TE CONTAMOS LO QUE NO HICIMOS ESTA SEMANA


Por: Redacción Semanario de Junín

Cuenta la leyenda que en el reino vivía un rey al que hace muchos años llamaban Pinocho, un fulano narigón. Un viejo carpintero del reino amarillo, deseaba que su creación, una bonita marioneta de madera, se convirtiera en un soberano de verdad. Así, le encomendó a un Hada que le concediera el deseo de llegar al trono real, no sin antes advertirle que para ser un monarca debería demostrar su generosidad y sinceridad.

Con esa premisa, se asomó a la vida pública. Humilde, generoso pero pronto sucumbió ante el virus de la tentación. Los placeres de la buena vida lo cautivaron y decidió postularse a soberano. Tuvo suerte, los de las afueras vieron en ese frágil muchachito de madera, alguien bonachón, y que podría ser la voz de ellos, que clamaban ser oídos.

Pinocho dejó su viejo nombre y, conforme creció, fue cooptado por la ambición y la mentira, una poderosa hechicera a quien le prometió que, si lo llevaba a cumplir sus sueños, nunca abandonaría.Y la mentira le cumplió, y Alexia tampoco le falló. Creció en edad y en cargos, y dejó el biciclo y la vieja posada barrial para pasar a darse la gran vida que tanto deseó.

Ni él ni los suyos pasaron pesares y su vida se colmó de placeres, olvidando no solo sus orígenes, sino para qué había deseado llegar al cargo.Aquella vieja promesa de servir a los demás, tendiendo la mano al necesitado y trabajar por los derechos ajenos, cayó en saco roto y comenzó a rodearse de nuevos amigos. La casta política fue su nuevo círculo rojo y se alejó de los que lo pusieron en ese lugar y a quienes había prometido ayudar.

Pasó el tiempo y su vida cambió. Ahora pasa sus días pensando en lo que vendrá, en un nuevo cargo, en otra reelección, en más acres y en alguna otra ingeniería discursiva con retratos sonrientes y viejas promesas.

De aquel Pinocho a este Alexia pasó mucha agua bajo el puente y su camaleónica conversión le trajo buenos resultados. Porque aunque el reino amarillo quedó patas para arriba, el fulano se las ingenió para acomodarse con el amigo de turno, desensilló a tiempo y mientras más de uno quedó afuera, él siguió con paso ganador.

Alexia es Amarillo de la primera hora, desde que Amarillo I llegó con la Revolución de la Alegría y lo bajaron porque le pasaron cosas. Pero también es un amarillo oportunista. Un color que destiñe o entona según la medición de la visita, y aunque sea negro, como una noche oscura, hay que reconocerle que tiene brillo para sacarle lustre a la nada misma.

Porque es un rey vacío, hueco, que miente desde la primera hora, desde cuando era Pinocho, y sin embargo, ahora, ya con la nariz crecida sigue como si nada. Y pese a que hundió al reino al quinto subsuelo, sigue sonriendo, como un ganador. Increíble, y ni siquiera se pone colorado al anunciar que aquello que tanto criticó de los que se entronizaban en los cargos, ahora lo tendrá de protagonista, otra vez.

PetrEgo

VíaGran Cuña, parece que PetrEgo irá por otra reelección. Quien en 2021, la rechazaba y sonrió con Mariú, Ritondo y Esteban Bullrich y luego se abrazó con Rodríguez Larreta, dijo que irá por más.

En estos siete años de gobierno, PetrEgo mostró su cercanía con el cotillón PRO y su lejanía con la ética. Borró la ‘transparencia’ de la página municipal; olvidó el código de ética municipal que propuso;  prometió la recuperación del edificio de la Alianza Francesa y ni siquiera dejó el chaperío. Dijo y desdijo obras en el aeropuerto, reforma de avenida San Martín pero le erró al cálculo, cien cuadras de pavimento, aunque en el presupuesto figuraban 7. Ahora dijo serán 60…y así, infinidad de ejemplos más.

Pero para él, lo que cuenta es el ‘acompañamiento’, una extraña figura retórica para ponerse en la foto al lado del esfuerzo ajeno y cooptar voluntades distraídas.  PetrEgo es experto “vendedor de humo”, algo que ha ido mejorando a través del tiempo, inversamente proporcional a lo ocurrido con la gestión municipal.

Este año hay elecciones: Falta muy poco para que salga hasta en la sopa a solucionar la vida de Ciudad Fría. Así, visibilizará lo que convenga y seguro olvidará lo que lastima: veremos cómo la dibuja en  inseguridad, infraestructura escolar, atención social a sectores vulnerables, caminos, calles, energía eléctrica y varios etc. donde el Administrador municipal pone la responsabilidad en otros, cuando recibe suculentos presupuestos para hacerse cargo de todas estas cuestiones irresueltas.

Mientras tanto, PetrEgo y sus aliados más cercanos (incluido el fuerte círculo familiar) reniegan de la política democrática pero se sirven de la misma. Criticaron a  más no poder a quienes enviaron fondos y encararon obras. Increíble, pero real.

PetrEgo ya no sorprende, pero repite. No hay solución para sus males, o sí: exigirle a los demás, que miren con lupa esta vieja costumbre del ninguneo y la inacción, disfrazada de buenas prácticas.

Te contamos todo lo que NO HICIMOS esta semana

*) Aclarar cuántas cuadras al final vamos a pavimentar. Que 100, que 60, que 7…vamos viendo.

*) Crear algún consorcio para que alguno la ponga así nos ponemos en la foto.

*) Firmarle a Axel el Municipios a la Obra. Ni en pedo, ¿Para qué haga obras? No señor.

*) Colocar los carteles de las calles de los barrios. Bueno, ir a los barrios. Es que llovió.

*) Negamos la reelección indefinida. Ahora vamos por la re-reelección. Sí, vamos por más, no pensábamos era tan linda esta vida.

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