Por: Redacción Semanario de Junín
De acuerdo a la información del sitio, desde que se creó en 2016, OnlyFans tiene registrados más de 150 millones de usuarios y usuarias en todo el mundo, con 1,5 millones de personas generadoras de contenidos. En total las ganancias superaron los 5000 millones de dólares.
En nuestro país este fenómeno empezó a crecer desde el 2020, producto del aislamiento generado por la llegada del Covid–19, que devino en un crecimiento exponencial de la interconectividad y su correlato: un mayor uso de las redes y más tiempo de pantallas. Al contexto se le agregó que varias actrices y mediáticas argentinas como Cinthia Fernández o Candelaria Tinelli, se sumaron a OnlyFans y fueron un factor clave para el crecimiento de la popularidad de la plataforma a nivel nacional.
La persona que ingresa debe suscribirse al perfil que desee, y abonar una cuota mensual que tiene un valor mínimo de 4,99 dólares. En nuestro país, un generador de contenido para la plataforma puede llegar a obtener en promedio de 200 a 400 dólares al mes.
Es utilizada por la gran mayoría de los usuarios como un complemento de sus actividades laborales. Algunos, los que tienen mayor cantidad de seguidores, han logrado asociar marcas de ropa y jugueterías eróticas a sus producciones audiovisuales, que redundan en mayores ingresos. No obstante, en la práctica, los que llegan a cruzar la línea de la autosustentabilidad son menos de los que se cree.
El crecimiento del contenido fue tan explosivo y cada vez más jugado que en 2021, OnlyFans comunicó a sus creadores de contenidos que no se podía vender contenido sexual explícito. Pero debieron revertir la medida semanas después porque ese material, es el que más vende.
Hay generadores de contenidos que han logrado monetizar sus apariciones a tal punto que les ha permitido pagar por bienes costosos como un auto y otros han hecho de esas apariciones en línea, un estilo de vida. Y hubo quienes le sumaron un rol ‘docente’, dictando cursos a jóvenes que estaban desempleadas y que deseaban incursionar en la plataforma. Tener gran cantidad de seguidores en sus redes ya es un buen comienzo, lo demás es utilizar el ingenio para explotar algunos recursos, ligados al culto del cuerpo y cómo mostrarlo.
Según datos de 2023, OnlyFans cuenta con 1,5 millones de creadores de contenidos y más de 150 millones de usuarios registrados, según cifras aportadas por la propia compañía. El precio que cada uno pretende cobrar por sus ‘producciones’, lo establece el propio creador que sube los contenidos. De la recaudación obtenida por esos contenidos, el creador se lleva el 80% y OnlyFans el 20% en concepto de comisión. Según la compañía con sede en Londres, más de 100 creadores han ganado más de un millón de dólares a través de OnlyFans.
Para entrar en OnlyFans basta con registrarse en la plataforma con un nombre, correo electrónico y una contraseña. Así, se entra en un muro similar al de Facebook o Twitter, donde se pueden buscar las cuentas que generan contenidos. Eso sí, para poder acceder a cualquier publicación, incluidas las gratuitas, es necesario añadir los datos de una tarjeta bancaria.
El usuario que paga por contenidos concretos, tendrá esos vídeos y fotos almacenados en su cuenta para siempre. En cambio, si paga por seguir a una cuenta de pago, sólo podrá ver esos contenidos mientras pague la suscripción.
La principal diferencia de OnlyFans respecto a otras plataformas como Youtube o Instagram es que en ésta está permitido todo tipo de contenidos bajo suscripción, incluso los más explícitos. Esta libertad y la posibilidad de monetizar vídeos, fotos y audios con textos (los tres formatos disponibles), han logrado seducir a muchas estrellas del cine porno, así como a amateurs.
Pero, también ha atraído a todo tipo de creadores de contenidos, por lo que desde la plataforma se puede acceder a recetas de cocina, clases de yoga, fitness o manualidades, consejos de belleza, arte, fotos y vídeos de modelos... En el otro extremo, también ha llegado un torrente de usuarios dispuestos a pagar por acceder a esos contenidos, acercándose así a los creadores en un espacio privado.