sábado 25 de abril de 2026

NACIONALES | 13 jul. 2023

ROBOTS SEXUALES

Los peligros del placer de la Inteligencia Artificial

Los expertos aseguran que en 2050 los robots sexuales podrían sustituir a las personas que se dedican a la prostitución.


Westworld es una serie de televisión de ciencia ficción distópica creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy. Se basa en la película del mismo nombre de 1973 (escrita y dirigida por Michael Crichton) y, en menor medida, en la secuela de 1976 de la película, Futureworld.

La historia comienza en un parque de atracciones ficticio y tecnológicamente avanzado con temática del Viejo Oeste poblado por androides ‘anfitriones’. El parque atiende a ‘invitados’ que pagan mucho dinero y que pueden satisfacer sus fantasías más salvajes sin temor a represalias de los invitdos, a quienes su programación les impide dañar a los humanos.

Más tarde, la trama de la serie se expande al mundo real, a mediados del siglo XXI, donde las vidas de las personas son llevadas y controladas por una poderosa inteligencia artificial llamada Roboam (Rehoboam). Esto que parecía sacado de la mente de alguien con mucha imaginación, no hace otra cosa que poner en evidencia que la tecnología avanza a un ritmo tan vertiginoso que es difícil prever con exactitud cómo será la sociedad dentro de unos años.

Cada vez causan menos sorpresa noticias de este tipo, debido a los últimos avances tecnológicos de la humanidad. El último de ellos, y que está revolucionando la vida es la ´inteligencia´ de las máquinas que está permitiendo que muchos robots realicen actividades que hasta ahora estaban sólo reservadas para humanos.

Los autores de ‘Nuestro futuro sexual con robots’ aseguran que estas máquinas provocarán un aislamiento social en las personas que las compren

La inteligencia artificial ya está entre nosotros. No sólo en el ámbito profesional, sino también el personal, como la ligada al placer. Los robots sexuales están disponibles tanto para hombres como para mujeres. Tienen el aspecto de una persona normal, no solo con la altura y dimensiones del cuerpo, sino también con el peso y los genitales. Cualquiera los puede comprar, aunque su precio hace que no sean tan fácilmente accesibles: cuestan alrededor de 10 mil dólares.

A diferencia de otros juguetes sexuales, como podría ser el caso de una muñeca inflable, estos robots cuentan con la posibilidad de expresar “emociones” e incluso reaccionar al acto sexual con gemidos de placer. Más allá de la novedad, algunos advierten por los potenciales peligros que pueden ocasionar estos robots sexuales ligados al campo de lo psicológico y a la necesidad que todo ser humano tiene de estar en contacto con otros, de interactuar y de establecer vínculos.

A su favor, hay quienes aseguran que estas máquinas serán útiles para quienes tienen problemas para entablar relaciones íntimas

Los especialistas alertaron sobre el riesgo que implica esta tecnología en la esfera de la intimidad. La doctora Christine Hendren destacó en un reportaje en la BBC que algunos de estos robots se pueden programar para reproducir escenarios de violación. En relación a esto, recordó que en Japón se producen muñecas sexuales en forma de niñas, las cuales están pensadas para los pedófilos.

La antropóloga Kathleen Richardson, de la Universidad de Montfort (Reino Unido), se puso al frente de una campaña contra los sex robots que a menudo ha sido malinterpretada. No piden la prohibición de esta tecnología, sino que se oponen al modelo de relación asimétrica (uno manda, la otra obedece) que casi necesariamente conlleva.

 

La Fundación para la Responsabilidad Robótica (FRR) publicó el año pasado su estudio titulado ´Nuestro futuro sexual con los robots´ donde analizaron los cuatro tipos de robots disponibles y algunos de los peligros de mantener relaciones sexuales con ellos:

1. Pueden promover las violaciones Uno de los lados más oscuros de los robots sexuales tiene que ver con las agresiones sexuales, según los propios investigadores del estudio. Está claro que estas máquinas no pueden expresar su consentimiento a la hora de mantener o no relaciones. Sin embargo, un robot con apariencia humana podría utilizarse para simular una violación.

Aunque otros investigadores opinan al contrario que este estudio, lo que sí es cierto es que los robots del futuro podrían programarse con la fantasía de una violación en mente. Es decir, podrían resistirse a las relaciones sexuales tal y cómo ya hace Roxxxy Gold. Esta muñeca, considerada como uno de los robots sexuales más avanzados, tiene un modo ´frígido´ que su dueño puede activar cuando quiera.

2. Contribuyen a fomentar la imagen de la mujer como objeto Estos robots pueden cambiar las percepciones sociales de género. Los investigadores creen que podrían afectar a negativamente a las mujeres y a su imagen corporal, así como fomentar que se les trate como un mero objeto.

3. Los robots con forma de niños Este es uno de los mayores temores en el mundo de los robots sexuales, pero que ya empieza a tomar forma. La empresa japonesa Trottla ha comenzado a crear muñecos con apariencia de niños. Su director, Shin Tagaki, es un pedófilo confeso pero aseguró que nunca había abusado de una niña porque tenía a sus robots.

4. La soledad y la dependencia emocional Los autores de ´Nuestro futuro sexual con robots´ aseguran que estas máquinas provocarán un aislamiento social en las personas que las compren. Sin embargo, la opinión pública parece estar dividida en torno a este tema ya que muchos ven a los robots como asistentes y no como acompañantes.

Además, se han dado casos de personas que se han ´enamorado´ de robots y han dejado de lado sus relaciones sociales. Uno de esos casos es el de Lilly, la mujer francesa que quiere casarse con InMoovator, la máquina que ella misma construyó.

La opinión pública parece estar dividida en torno a este tema ya que muchos ven a los robots como asistentes y no como acompañantes

Lo que sí es cierto es que muchas otras personas podrían aplacar la soledad con la compañía de los robots en el futuro. De ese modo, si estas máquinas fomentan o no el aislamiento dependerá en parte de las normas sociales y de la aceptación de la comunidad.

El negocio de los robots humanoides creados para satisfacer las necesidades sexuales de las personas está siendo toda una revolución. En Estados Unidos es un servicio muy demandado para fiestas y en España, sin ir más lejos, recientemente se ha conocido la iniciativa de un científico catalán de crear la primera muñeca sexual con inteligencia artificial.

Mientras los críticos observan que esta tecnología entraña ciertos riesgos, otra corriente considera que los robots sexuales pueden ser útiles ayudando a personas que, de otro modo, tendrían dificultades para mantener relaciones íntimas, como por ejemplo aquellas que han vivido experiencias traumáticas con el sexo, discapacitadas u hombres que sufren disfunción eréctil o eyaculación precoz.

Sin embargo, no regular esta actividad conlleva algunos peligros que urge legislar y atender.

 

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias