martes 21 de julio de 2026

NACIONALES | 23 jul. 2023

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Mechita espera el maquinista

La rusa TMH se encuentra en negociaciones avanzadas para la venta de sus operaciones en el país a un holding de inversores locales. Los talleres de Mechita y demás operaciones de la empresa pasarían a ser administradas por este grupo. La prometida inversión millonaria de Rusia para la construcción de una planta industrial que jamás se concretó y los problemas de operación de la empresa.


Por: Redacción Semanario de Junín

En mayo de 2019 el intendente Petrecca participó del acto de Cambiemos en la localidad de Bragado, celebrando el desarrollo ferroviario del lugar, mientras en el distrito de Junín la COOTTAJ (Cooperativa de Trabajo Talleres Junín Limitada) tambaleaba, tras años de pedirle un apoyo que nunca llegó.

En aquellos días, el fiel intendente PRO recorrió los casi 100 km hasta Bragado para presentarse junto a su jefe Mauricio Macri en la puesta en valor de los talleres de Mechita, a cargo del gigante ruso TMH que desembarcaba con toda la pompa en el país, tras un convenio suscripto el 20 de diciembre de 2017, cuando el Ministerio de Transporte de la Nación le concedió a TMH Argentina el uso precario y por tres años de los Talleres Mechita, con el propósito de modernizarlos y reabrirlos.

El por entonces "soldado de Vidal" no dudó ni un segundo cuando recibió el llamado, para trasladarse a Mechita –un predio de 21 hectáreas que cuenta con 18 ingresos de vía para reparar locomotoras y vagones, reacondicionamiento integral, fabricación de material rodante e instalación de plantas de fabricación de repuestos- para participar de la habitual foto de Cambiemos, en cada presentación de la época. Junto a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, el senador Juan Fiorini y la diputada Laura Ricchini, todos sonrieron en aquella inauguración.

Mientras la foto de los aplausos se replicaba en todos los medios, en Junín, el presidente de la por entonces cooperativa ferroviaria local, Pedro Rodríguez, se lamentaba contando que una de las últimas reuniones con las autoridades ferroviarias a nivel nacional había sido solamente para gestionar la apertura de una calle en el inmenso predio de más de treinta hectáreas, algo que fue rechazado de plano. En ese tiempo, nunca Petrecca puso su esfuerzo, ni sus ganas para acompañar a una fuente de empleo genuina en nuestro suelo juninense que albergó los sueños de 5000 familias ferroviarias.

Además, en marzo de 2018, la por entonces Gobernadora María Eugenia Vidal, terminaba con el desmantelamiento total de Ferrobaires, la unidad ejecutora creada por Eduardo Duhalde en 1993, dejando sin horizonte de restablecimiento a innumerables ramales, como el de Junín – Buenos Aires, hoy a pleno.

Los talleres de Mechita fueron cedidos por el Estado en forma provisoria a la rusa TMH durante el gobierno de Macri

Mientras por aquel entonces en Mechita, donde se habían acumulado alrededor de 500 toneladas de chatarra, entre durmientes, boggies, plataformas y ejes en desuso, incluso autos abandonados, se recuperaban puestos de trabajo, en Junín debatían qué hacer con los yuyales que invadían el predio.

Escribimos en SEMANARIO en aquella oportunidad: “Es deseable que esta iniciativa que puso a Mechita como locomotora, y en virtud del nuevo escenario y los trabajos que se están realizando en los talleres de la ciudad, pronto tengan su continuidad en Junín”.

Quedaron como testigos de esta historia los aplausos, con los que Petrecca cacheteó la rica historia ferroviaria de Junín.  Y quedó claro de qué lado, él y su "círculo íntimo" prefirieron estar.

Con el correr de los años y el cambio de gobierno, finalmente, lo que nunca hizo la gestión de Macri, Videla y Petrecca, puso en marcha el ex intendente Mario Meoni desde su primer día al frente del Ministerio de Transporte y continuó luego con el pintense Guerrera y hoy con Diego Giulano. Reaparecieron trenes, se reabrieron ramales, se adquirió nuevo material rodante; se hizo una inversión como nunca antes y que continúa hasta nuestros días, como una auténtica política de desarrollo nacional.

Aunque mientras ese desarrollo sostenido avanza en todo el país, y Junín es un ejemplo de ello con el fortalecimiento del trabajo en sus talleres, la incorporación de operarios y una demanda creciente de distintas labores, la aparición de un polo educativo y obras de infraestructura en su predio, Mechita, que asomó como la gran avanzada ferroviaria nacional, vive una situación de incertidumbre desde que la empresa rusa TMH decidió vender su filial Argentina a la compañía Motora Argentina, controlada por Cale Group, propiedad de inversores locales.

La venta aún no fue formalizada, pero ya es tratada como un hecho y ya fue notificada a la Unión Ferroviaria, sindicato en el que revista el personal de la empresa.

Cale Group es un holding liderado por el empresario Augusto Marini -quien es definido como un “amigo cercano” de Facundo Moyano, que cuenta con inversiones en áreas tan diversas como energía, infraestructura, servicios, textil y salud. 

Según especificó la publicación especializada ‘En el Subte’ “el grupo inversor es de antecedentes poco conocidos, no tiene presencia ni experiencia en el mercado ferroviario local ni internacional, aunque sí cuenta con una ferretería en Bahía Blanca, una plataforma de telemedicina y un proveedor de alimento balanceado para perros”. Según publicó el diario Clarín son los ex dueños y fundadores de Agroindustrias Baires, famosa por su marca Kongo de alimentos para mascotas.

TMH venía golpeada por conflictos laborales y problemas de funcionamiento, en parte derivados del deterioro de los vínculos con la casa matriz

Entre sus empresas están Cale Vial (dedicada a los asfaltos), Marini&Cia (Alimentos para mascotas con la marca Monami), Change Solar (energías renovables), Agrocomb (distribución de combustibles), Alegramed (atención médica virtual), Cale Urbano (ropa de trabajo), Cale Servicios (mantenimiento de espacios públicos) y Yerba Mota/Doña Juana (infusiones vinculadas al cannabidiol).

Cerca de Marini creen que habrá crecimiento en los trenes impulsados por privados. En el único segmento en que las líneas de trenes no son todas estatales es dentro de transporte de cargas. En pasajeros, el Estado es el protagonista excluyente.

TMH venía golpeada por conflictos laborales y problemas de funcionamiento, en parte derivados del deterioro de los vínculos con la casa matriz en Rusia a raíz de la guerra en Ucrania, y en parte por malos manejos en el ámbito local.

Cabe recordar que el mayor contrato con el que contaba la empresa –el mantenimiento de coches y locomotoras de la línea San Martín– fue evaluado como un fracaso por Trenes Argentinos (SOFSE), quien cuestionó abiertamente la falta de know-how por parte de la contratista para proveer dichas reparaciones. De hecho, la operadora estatal debió relicitar recientemente el mantenimiento de las locomotoras.

Cale Group, tomaría a su cargo todas las operaciones de la saliente TMH en la Argentina, incluyendo los talleres de Mechita. Cabe recordar, no pertenecen a la compañía sino que fueron cedidos por el Estado en forma provisoria a la empresa durante el gobierno de Macri a la espera de una prometida millonaria inversión de la casa matriz rusa para construir una moderna planta industrial, algo que jamás se concretó.

Por lo pronto, la venta de las operaciones locales no afectará al contrato de fabricación de 70 trenes eléctricos (560 coches), ya que en este caso la adjudicataria fue TMH International y no TMH Argentina. No obstante, lo que sí queda en el aire es la participación local en ese contrato, ya que se estipulaba que los trenes tendrían hasta un 20% de integración de piezas nacionales.

Más allá de todo, la operación se encuentra virtualmente caída ya que depende enteramente del financiamiento ruso, que se vio comprometido luego de la catarata de sanciones recibida por ese país tras el estallido del conflicto bélico en Ucrania.

Cale Group tomaría a su cargo todas las operaciones de la saliente TMH en la Argentina, incluyendo los talleres de Mechita

ALGUNOS RECUERDOS

En 2019, con un pomposo acto que contó con la presencia de altas autoridades del gobierno nacional y provincial, TMH Argentina, filial de la empresa rusa Transmashholding, anunció una inversión para la construcción de una planta industrial para la fabricación de material rodante en los Talleres Mechita del Ferrocarril Sarmiento.

La noticia que fue festejada por el Gobierno en medio del contexto de una economía recesiva a la que la prometida “lluvia de inversiones” nunca llegó y despertó un gran entusiasmo en Bragado, localidad históricamente vinculada al ferrocarril, donde pesaba fuerte la promesa de 1200 nuevos puestos de trabajo durante la construcción y 400 una vez que la planta estuviera terminada.

Sin tener ninguna vinculación previa al mercado argentino -o siquiera sudamericano- y de la nada, TMH anunció en octubre de 2017 que desembarcaría en el país con una inversión de “200 millones de dólares”. Eran los tiempos en los que la RER y la compra de 169 nuevos trenes eléctricos asociada a ella aún estaban en pie y entusiasmaban a más de un fabricante a apostar por el mercado local. Pero la crisis de 2018 se encargaría de barrer con buena parte de esos proyectos: la RER fue suspendida y la compra de trenes, achicada a apenas 70 formaciones.

El Gobierno recompensó a TMH el interés y le cedió “de forma provisoria y por el lapso de tres años” el manejo de los Talleres Mechita, que el Estado nacional había recibido tras la disolución de Ferrobaires. La filial de la empresa rusa rehabilitó las instalaciones con bajas inversiones (unos tres millones de dólares), reparó las naves del taller, desmalezó el terreno y logró poner en marcha dos locomotoras (una GT- 22 y una Brissonneau et Lotz), ambas heredadas de Ferrobaires. Las instalaciones, aunque amplias, son más bien modestas, ya que el taller no cuenta ni con un puente grúa (a título ilustrativo, por ejemplo, la planta de Alstom en La Plata cuenta con dos). Luego, mediante contratación directa, el Estado le otorgó a la empresa su primer contrato: la reparación de coches remolcados y locomotoras diésel eléctricas CSR de la línea San Martín.

Pero el contrato codiciado por TMH -y acaso la principal razón detrás del anuncio del martes- es la licitación para la fabricación de 70 nuevos trenes eléctricos, a la que la compañía se presentó en diciembre pasado y en la que sólo enfrenta la competencia seria de Alstom. Si bien en este caso no se presentó TMH Argentina sino su casa matriz internacional, se descuenta que la filial local tendría reservada una participación en la provisión de algunos componentes. La empresa también buscaba ser punta de lanza para la penetración de las empresas rusas en el codiciado mercado latinoamericano de obras de transporte: así, TMH Argentina en asociación con otras dos compañías de ese origen, se presentaron en la licitación para la construcción del tren de cercanías de Asunción del Paraguay.

Uno de los riesgos, empero, es que se corra la suerte de lo ocurrido con otras inversiones de capitales rusos anunciadas, que nunca llegaron a materializarse. En este sentido, cabe recordar la experiencia de Kamaz y Trolza, fabricantes de trolebuses, que en 2015 anunciaron que instalarían una planta en Florencio Varela, lo que nunca ocurrió, y el frustrado acuerdo firmado al año siguiente entre Trolza y Roggio para fabricar trolebuses y colectivos eléctricos en Juárez Celman.

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