Por: Redacción Semanario de Junín
NOTA DE TAPA DE LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 376 DE SEMANARIO DE JUNÍN. CORRESPONDE A LA SEMANA DEL 23 AL 29 DE SEPTIEMBRE DE 2023.
Dirigentes gremiales del sector aseguran que el 60% de los obreros panaderos a nivel nacional sufren la informalidad y la precarización de sus fuentes laborales.
La noticia no es novedosa. Desde siempre, el personal de la panificación ha sufrido diversas consecuencias en su trabajo, producto de la desaprensión empresaria. La cuadra es y ha sido un sitio de gente vulnerable y al mismo tiempo, vulnerada.
Junín no escapa a esta situación de inequidad e injusticia. Hoy la cuestión laboral es complicada y no es en el oficio panadero solamente sino en el país en sí, pero en estos casos los que terminan pagando las consecuencias en primer lugar son los trabajadores.
Cuando las vacas están gordas cuesta encontrar empleadores que se atengan al cumplimiento de las leyes laborales. Imaginemos entonces cuando sobrevienen las crisis.

Así se encontraban las herramienas de la Panadería Sana Teresita de calle Yrigoyen 370
No se trata únicamente de la evasión patronal, sino que además hay serias denuncias de maltrato y violencia laboral.
Los derechos laborales han sido reconocidos y garantizados por numerosas leyes. Trabajar en un ambiente sin violencia es un derecho que cada persona debe hacer respetar día a día. Para ello, es indispensable que cada trabajador y trabajadora sepa distinguir una situación de maltrato laboral, conozca los mecanismos existentes para ponerle fin a este tipo de acoso, e incorpore las prácticas que contribuyen a generar un clima sano de trabajo, libre de violencia.

Panadería Santa Teresita, propiedad del "violento" y "prepotente" ex jefe penal Pablo Giles
Violencia laboral es toda acción, omisión o comportamiento destinado a provocar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a un trabajador o trabajadora, sea como amenaza o acción consumada. Este tipo de violencia incluye la agresión física, la violencia de género, el acoso psicológico (descalificación, insultos, burlas, sobrecarga o retiro de tareas, aislamiento, rechazo de licencias, discriminación, etc.) y el acoso sexual en el marco de una relación laboral.
Y mientras en el rubro abundan las quejas por parte de los empleados, los empresarios no se quedan atrás y también emprenden las suyas contra los estados y la crisis económica, buscando algún tipo de victimización.
De hecho, con la participación de algunos empresarios del rubro revitalizaron la “Cámara de Panaderos del noroeste bonaerense” que tiene una representatividad difusa en la que se mezclan empresarios y fabricantes con otros emprendedores “no registrados” como ellos mismos reconocieron el pasado mes de julio, al quedar constituida la comisión directiva que preside Romeo Forte.

Mamma Rosa, panaderia propiedad del presidente Romeo Forte de la "informal" Cámara de Panaderos
Sin embargo, desde el sector gremial advierten que dicha cámara “solamente está constituida por un grupo de personas cuyos intereses apuntan a seguir sosteniendo irregularidades en el trato con los trabajadores”.
Los mismos integrantes de la cámara que dicen querer “avanzar contra la competencia desleal”, contarían con trabajadores “en negro” o, en otro de los casos, registrados con media jornada cuando cumplen una completa, sin poder contabilizar tampoco las horas extras, lo cual sencillamente es una forma de evadir impuestos patronales, además de afectar el futuro del obrero en lo que hace a sus aportes.
Indican además desde el sindicato que buena parte de los agrupados en la cámara incumplen la ley de convenio colectivo de trabajo, motivo por el cual terminan contradiciendo el propio espíritu de su creación, que es para combatir “la ilegalidad en el rubro”.
La cámara de panaderos del noroeste tampoco cumpliría con los requisitos estatutarios que se requieren para funcionar como tal.
Pero entre los hechos más graves se debe destacar que uno de los miembros de la comisión directiva, propietario de una reconocida panadería y confitería de Junín, ya sumó cinco denuncias por maltrato, sin que se hayan conocido resoluciones de la justicia al respecto y advierten que sus contactos son lo que lo mantienen hasta el momento, impune.
La última presentación en su contra la realizó un ex empleado el mes pasado, cuando luego de renunciar a su labor en la cuadra reclamó el pago del salario adeudado, más los porcentuales del mes de la renuncia y los de vacaciones y aguinaldo, además de la suma que le venía pagando “en negro”.
Ante la reticencia en abonarle, el obrero se presentó en el local, y según consta en la denuncia ante la fiscalía, allí el propietario lo hizo pasar a una oficina, la cerró de un portazo, para luego tomarlo del cuello y decirle: “dejá de reclamar que sino te voy a matar” y así lo tuvo por cinco minutos encerrado hasta que el ex empleado pudo zafar y escapar.
Esto motivó que se promoviera una causa bajo la carátula de “privación ilegal de la libertad y amenazas”, en tanto se solicitaron como prueba las cámaras de seguridad del local.
En medio de esos antecedentes, las relaciones entre empleadores y trabajadores están en una etapa complicada, pero las de los empresarios también ya que entre ellos hay acciones de competencia desleal.

Pérez con Pan, incumpliendo con las normas que establece la ley encontra de sus empleados
Justamente otro miembro de la comisión de empresarios fue denunciado por comercializar sus productos a través de un tercero, sin normas de higiene y con venta callejera, en inmediaciones de otras panaderías. Motivo por el cual otros panaderos de la ciudad ya se habrían puesto en pie de guerra.
Desde el Sindicato Unido de Personal Panadero de Junín (Suppaj) aseguran ser “el contrapeso” frente a tantas arbitrariedades de algunos dueños de panaderías de Junín y la zona, tratando de concientizar “tanto a los empleados como a los empleadores”, acerca de los beneficios de estar dentro de las normas laborales.
Para ello poseen una página web: www.suppaj.com.ar donde los trabajadores pueden informarse acerca de las reglamentaciones, obligaciones patronales, salarios, etc. Como así también hacer las denuncias correspondientes cuando se incumplan y violen los derechos de los trabajadores.

Panadería "Los dos Molinos", precarizando los obreros panaderos
AMENZAS Y DETENCIÓN
En consonancia con la nota central el pasado miércoles, la secretaria general de sindicato del personal de panaderías (SUPPAJ), Rosana Farías, denunció a una mujer que la amenazó de muerte durante una inspección que llevaban a cabo junto al Ministerio de Trabajo provincial en el comercio ubicado en Avenida La Plata 850 de nuestra ciudad.

Según trascendió, quien sería la nuera del propietario, le habría dicho a Farías que le iba a “reventar la cabeza si seguía con la inspección”, al mismo tiempo que amenazaba a la empleada del local para que “no hable”.
Según expresó la gremialista, “algunos obreros panaderos vienen sufriendo violencia laboral por parte de sus empleadores, además de que se violan sus derechos y no son registrados como marca la ley”.
Tras la denuncia se hizo presente personal policial quien aprehendió a la mujer que presuntamente habría proferido las amenazas contra la representante de los trabajadores, la cual fue demorada por varias horas.
