lunes 22 de abril de 2024

BONAERENSES | 31 mar 2024

LAS MUERTES EN BLAQUIER

Una tragedia que pudo evitarse

El viernes 15 de marzo será una fecha inolvidable para Blaquier. Cuando caía la tarde, y previo al fin de semana, se produjo uno de los sucesos más graves y tristes en la historia de la pequeña localidad del distrito de Florentino Ameghino: seis hombres, uno de la ciudad cabecera y los restantes del lugar, murieron trágicamente dentro de un pozo de bombeo del sistema de cloacas.


Como un día más, como tantas veces, Ricardo Bottega se disponía a realizar una labor habitual para él. El viernes a la mañana, el conocido bombista del pueblo y acordeonista de decenas de fiestas familiares y encuentros musicales de la región, bajó por primera vez al ‘Cigarro’, el pozo cloacal de la localidad de Blaquier, tarea para la que había sido contratado por la Municipalidad.

La habitual calma pueblerina de la localidad del partido ameghinense estalló a media tarde. Alrededor de las cinco, Bottega –que seguía con su trabajo, volvió a bajar pero esta vez no salió. Y quien estaba afuera, escuchó: ¡sacame, sacame! Y cundió la desesperación.

Por el llamado de socorro, llegaron Carlos Renger, bombero voluntario de 39 años; Alejandro Centeno (36); Mateo Pellegrino, otro bombero de 27 años; Juan Ramón Sánchez (50); y Nicolás Sánchez, (28) hijo de Ramón. Sin embargo, a medida que descendieron con esa finalidad, sin conocer el peligro que había 12 metros abajo,ninguno regresó a la superficie.

'El Cigarro', el lugar de la tragedia

Las seis muertes, salvo la de Bottega que se produjo cuando trabajaba en el interior, se sucedieron por salvar unos a los otros a medida que ingresaban con fines de rescate. Luego del dolor, empezaron los interrogantes, los cuestionamientos. Y aparecen mezcladas la negligencia, el exceso de confianza, y la ausencia de controles. Por qué las muertes se podrían haber evitado.

Germán Berdezaga, concejal por la localidad, a cargo de la delegación y emparentado con una de las víctimas fatales dijo el domingo, entrevistado por el sitio Distrito Interior: “El impacto en el pueblo es grandísimo, nos va a marcar un antes y un después. Todos murieron por el amor que se tiene de ayudar, por querer salvar a sus amigos, a un pariente”contó.

“Fue una irresponsabilidad grande. Los que bajaron primero no tenían una máscara, un equipo de aire. Y los encargados, ¿no sabían? La responsabilidad viene de arriba”. Roberto Paret, vecino

Roberto Paret, vecino del pozo del sistema de bombeo y una de las personas que prestó colaboración en el momento del hecho contó que “desde la mañana estaba (Bottega) trabajando y tipo cinco y media bajó las escaleras y no se lo volvió a ver. Aparecieron los encargados y empezaron las corridas.”

Según Alejandro Sánchez, secretario de Hacienda del municipio, fue Ezequiel Rodríguez, el encargado de la planta quien encontró a Bottega caído en el pozo y descompensado y quien llamó a los bomberos para socorrerlo.

“Llegó un bombero, sin sogas, sin máscaras, sin nada para mandarse al pozo. Trajeron una escalera y mandaron un lazo. Y la tercera persona que entró, gritaba ‘sacame, sacame’ y pensaron que había electricidad. El encargado de la Usina tampoco aparecía para cortar los cables y siguieron bajando. Vinieron más, bajó mi vecino, pedía linterna y en dos minutos, ya estaban todos muertos” contó Paret.

“Fue una irresponsabilidad grande. Los bomberos deberían tener una soga, no tenían una máscara, un equipo de aire, se defienden con lo que tienen. Y los encargados, ¿no sabían? Ellos tienen que saber todo. Y no deberían haber bajado al pozo. El encargado tiene que saber lo que hay abajo o decirle lo que tiene que traer para bajar. Ahora se dan cuenta lo que hicieron, porque si vos contratas una persona sin los elementos necesarios, ¿para qué lo traes? La responsabilidad viene de arriba” afirmó Paret.

Otro vecino, David Fuertes, contó que “todos querían meterse para ayudar, fue un muy mal manejo, a Dios gracias que se dijo basta, porque todos querían meterse sin estar al tanto del peligro, ni saber que iban camino a la muerte”.

“Se movieron todos los recursos disponibles, me fui hasta el lugar, pero ya no era mucho lo que se podía hacer”, explicó el intendente Nahuel Mittelbach que aclaró que Bottega “toda la vida” se dedicó a trabajar en la reparación de bombas. “Se lo contrató para hacer esta tarea que hace desde hace muchos años”, indicó a la prensa.

“El lugar tiene una tapa muy pesada, es de difícil acceso, se desciende por escalera. Hay una habitación donde están todas las cuestiones eléctricas; el pozo forma parte del sistema de cloacas de la localidad”, contó Mittelbach.

'El flaco' como se lo conocía a Bottega en Ameghino y la región, era además un reconocido músico de distintos bailes populares

Bottega se hundió en esos 12 metros bajo tierra y lo que comenzó como una jornada laboral rutinaria se convirtió en una pesadilla.

Cuando los bomberos pudieron bajar, ya con los elementos apropiados, encontraron los seis cuerpos de las víctimas boca abajo en el fondo del pozo, sumergidos en esos 70 centímetros de líquido cloacal. La falta de aire fresco y los gases tóxicos acumulados, mezclados con las aguas servidas, los descompuso, y desencadenó la tragedia.

Confianza, negligencia, desconocimiento y ausencia de controles; pero también amor por el prójimo y sentido se solidaridad, los factores y sentimientos que se cruzaron en la fatídica tarde del viernes en Blaquier.

Mittelbach dispuso tres días de duelo en todo el partido, “con la indicación de izar bandera a media asta en todos los establecimientos públicos”. “Todo el pueblo de Florentino Ameghino está inmerso en un profundo desconsuelo, por esta irremediable perdida”, afirmó.

“No hay palabras para describir el dolor que sienten nuestros pueblos ante semejante tragedia. Son estos momentos cuando más necesitamos los unos de los otros.Por eso quiero agradecer a quienes hicieron todo lo humanamente posible para salvar vidas, como así también a los que en este día tan trágico estuvieron al lado de las familias, amigos, conocidos y vecinos de las víctimas” dijo el jefe comunal.

Según la autopsia que se practicó en Junín el sábado a primera hora, todos murieron por “asfixia mecánica por broncoaspiración”. El resultado confirmó la primera hipótesis; además, los “dos bomberos que rescataron los cuerpos de las víctimas quedaron “en observación preventiva” pero luego fueron dados de alta.

Los bomberos de Blaquier realizaron su homenaje al compañero fallecido

¿NEGLIGENCIA, FALTA DE PREVENCIÓN Y CONTROLES?

"Acá hay negligencia del contratista y del municipio. Tienen que operar de a dos, con máscaras, quizá bajando aire con una manguera”, sostuvo un especialista en la materia.

Según Francisco Dadic, médico toxicólogo y director de Toxicología de la Fundación Iberoamericana de Salud Pública, una asfixia mecánica por broncoaspiración se da cuando algo obstruye el pasaje de aire en la vía aérea. Puede producirse por algún elemento, partículas de polvo o también por la acción de algún gas tóxico. “Si la concentración es muy alta, la muerte puede ser más rápida. Los médicos siempre hablamos de concentración-tiempo: cuánto tiempo estuvo la persona en ese ambiente y en qué concentración”, sostuvo el especialista.

Y completó: “Un gas venenoso genera desplazamientos: ocupa el espacio que debería ocupar el oxígeno y lo desplaza. Provoca un colapso respiratorio, eso lleva a una insuficiencia respiratoria, a un paro respiratorio, que sigue en un paro cardiorrespiratorio y a la muerte. Gases como el butano, el propano y el metano provocan eso. En lugares en donde están presentes, las personas tienen dificultad para respirar”.

En otro tramo, Dadic explicó: “Por las características del lugar, que era una planta cloacal, no tenemos que dejar de pensar en gases venenosos de rápida acción y alta mortalidad. El ácido sulfhídrico podría ser uno de ellos. Ha provocado en muchas oportunidades muertes de este tipo por inhalaciones donde hay grandes concentraciones, sobre todo, en rescatistas y personas que asisten a ese tipo de lugares”.

El especialista indicó que en esos lugares también suele haber una gran variedad de gases que provocan fenómenos irritativos en toda la vida aérea superior: “Es muy importante que haya una adecuada prevención y concientización y que se utilicen todos los elementos de protección necesarios cuando se manipulan de tipo de sustancias que pueden llegar a ser muy peligrosas para la persona”.

A poco más de una semana de la peor tragedia para ambas localidades, empezaron a aparecer algunas dudas, preguntas y cuestionamientos por la ausencia del cumplimiento de las normas básicas de higiene y seguridad en el trabajo.

Lamentablemente, en las pequeñas localidades todavía se sigue priorizando ‘la experiencia’;‘la confianza que sabe lo que hace porque hace años hace lo mismo’, el ‘qué va a pasar’, ‘la ausencia de controles’, hasta que todo se da vuelta y la negligencia se conjuga con la tragedia y transforma en dolor los años de hacer las cosas mal, sin tomar los recaudos que la situación exige.

Con la simpleza del sentido común, los vecinos y los expertos cuentan que esta tragedia pudo haberse evitado.

 

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