Este 25 de junio se cumplen 46 años de la primera Copa del Mundo obtenida por Argentina. Fue en el Mundial de 1978, que se llevó a cabo en nuestro país, el primer y único mundial disputado en el país.
El equipo conducido por César Luis Menotti, logró hilvanar una serie de resultados y tras la derrota ante Italia, desde Rosario, comenzó la seguidilla de triunfos que lo dejaron en una sufrida final ante Holanda.
En ese equipo, un año antes del inicio de la Copa del Mundo, se había dado el debut absoluto de Diego Armando Maradona en la Selección Argentina, a sus 16 años. Cuando llegó el momento de elegir los 22 convocados, Menotti tenía 25 jugadores concentrados. Lo que significaba que había que dejar afuera a tres de ellos. Fueron Bravo, Bottaniz y Maradona, ya con 17 años.
El primer partido fue ante Hungría, lo que fue triunfo de la Argentina de Menotti por 2-1, con goles de Luque y Bertoni. En la segunda jornada, Argentina venció a Francia 2-1 con goles de Passarella y Luque.

Ya en la tercera jornada, los de Menotti cayeron por la mínima ante Italia, le quitó el primer puesto y debió viajar a Rosario a disputar la segunda fase. ¿En su grupo? Brasil, Perú y Polonia.
Ante Polonia, Mario Alberto Kempes se lució con un doblete para comenzar con el pie derecho. Frente a Brasil fue un empate 0-0, mientras que en el último partido, los de Menotti vapulearon 6-0 (!) a Perú y se metieron en la FINAL de la Copa del Mundo, donde esperaba Holanda.
A los 105' apareció uno de los mejores jugadores del mundial, Mario Alberto Kempes, y firmó su doblete para hacer estallar a todo el Monumental. Y 10' más tarde el goleador, además de su doblete, asistió a Bertoni para liquidar el partido y darle a Argentina su primer mundial.

El plantel campeón del mundo de 1978
Arriba de izquierda a derecha: Daniel Bertoni, Leopoldo Luque, Jorge Mario Olguín, Norberto Alonso, Miguel Oviedo, Rubén Pagnanini, Daniel Passarella.
Al medio de izquierda a derecha: Alberto Tarantini, Héctor Baley, Ricardo Villa, Ricardo La Volpe, Mario Kempes, Ubaldo Fillol. Daniel Killer.
Abajo de izquierda a derecha: Américo Gallego, Rubén Galván, Omar Larrosa, Luis Galván, Oscar Ortiz, Osvaldo Ardiles, René Houseman, José Daniel Valencia.
-El otro mundial-
Hacia mediados de 1978, la imagen internacional de la dictadura militar argentina en el poder se deterioraba progresivamente. Se distribuía por el mundo la evidencia de lo que en el país se pretendía ocultar. Del otro lado del Atlántico, los testimonios de exiliados y familiares de secuestrados aparecían como un obstáculo difícil de salvar para obtener los préstamos que requería el proyecto económico de la Junta Militar, cuya cabeza visible era el ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz.
El Mundial ‘78 fue además el campeonato que le permitió al mundo conocer los crímenes de Estado de la dictadura militar
La desaparición de personas y la violación de los derechos humanos ya era una realidad evidente, corporizada en los exiliados que llegaban a las capitales europeas y las denuncias presentadas por ciudadanos franceses, españoles e italianos radicados en el país.

Ante esa evidencia, a la Junta Militar le quedaba una carta fuerte por apostar: celebrar la realización del Campeonato Mundial de Fútbol de 1978, que le permitiría mostrar la ficción de un país que vivía en paz y con orden.
En los meses previos a su inicio, la dictadura parecía ganar la batalla: la campaña de boicot al Mundial realizada por organismos de derechos humanos y de solidaridad no logró su objetivo de que una o varias selecciones se negaran a participar.
Pero esa ilusión duró solamente hasta el día mismo del inicio del torneo: El 1° de junio de 1978, hace exactamente 46 años, mientras se desarrollaba la fiesta inaugural -transmitida vía satélite a todo el mundo-, las Madres de Plaza de Mayo decidieron que, aunque lo hicieran en soledad, realizarían su marcha de los jueves reclamando la aparición con vida de sus hijos desaparecidos.

Una imagen emblemática del título argentino: un oficial militar le saca la Copa del Mundo al capitán argentino Daniel Passarellla
Al gol en contra de la dictadura con el Mundial ‘78 y el rebote mundial del reclamo de las Madres de Plaza de Mayo en simultáneo al puntapié inicial del campeonato le siguió una misión internacional.
El 6 de septiembre de 1979, una comitiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitó el país y recogió centenares de denuncias de crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura. Para entonces ya a nadie creía en “la campaña antiargentina” de la que hablaba la Junta Militar.