lunes 4 de mayo de 2026

LOCALES | 28 jun. 2017

Municipios saludables

Junín y la salud social: otra carencia, otra necesidad

Los habitantes de Junín nunca se han destacado por tener contención social en materia de salud. Mitos o verdades, la mercantilización en este ámbito ha generado fuertes críticas.


Por: Redacción Semanario

“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y también social, no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia”, según la definición presentada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su constitución aprobada en 1948.

La ciudad de Junín, desde hace ya algunas décadas, ha contado con profesionales de la medicina entusiastas de realizar inversiones que permitieran hacer llegar nuevas tecnologías a los pacientes.

Esto –también vale decirlo- fue de la mano con la mercantilización de la salud debido a que el sistema de salud argentino es un “Sistema de Curación”, hipótesis que algunos estudiosos la basan en dos fundamentos: por un lado, el sistema se sustenta en la atención individual de la enfermedad entendiéndola principalmente desde los aspectos biológicos y la medicalización; por otro lado, la prevención y la promoción son insuficientes.

Desde estas páginas no buscamos –por ahora- debatir cuán mercantilizada está la atención de la salud juninense, pero sí resulta necesario difundir y promover acerca de la importancia de lo que se conoce como “Salud Social”, un ítem que forma parte de las acciones políticas y por lo tanto su abordaje no puede faltar.

De todas maneras, poder avanzar en Salud Social implica -también- lograr un aporte solidario por parte de los profesionales del ámbito de la medicina privada.

Y aunque parezca una utopía, hay que bregar para que se lleve a cabo un trabajo en conjunto (lo que nos está faltando) con la finalidad de avanzar hacia una mejor calidad de vida de la sociedad.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta mercantilización de la salud y la falta de políticas –y políticos- ocupados de los sectores con mayores carencias, han generado en muchos casos que se vuelva invisible el concepto de “Salud Social”, el cual hace referencia al “estado de bienestar que una persona tiene de acuerdo a las condiciones de su entorno”.

La salud social, por lo tanto, se concentra en las circunstancias que condicionan el bienestar del sujeto. Se trata de aquellos condicionamientos derivados de la distribución de los recursos y del poder, relacionados con las políticas que se desarrollan a nivel local, nacional e internacional.

Creemos que los grandes problemas que acucian al mundo, pueden ser en muchos casos aliviados desde un ámbito menor como puede ser un distrito, esto es desde el abordaje regional o local, si se elaboran estrategias eficientes acompañadas de una gestión en el mismo sentido.

La carencia de Salud Social es un problema global, pero en Junín notamos a diario este faltante y si bien la actual gestión de gobierno se viene ocupando de llevar adelante algunas cosas, hay realmente mucho por hacer.

Una persona que nace en una vivienda precaria (de las tantas que hoy siguen creciendo en nuestro medio), que carece de acceso al agua potable ya sea por contaminación biológica o de semimetales como el arsénico; que además se desenvuelve en medio de basurales a cielo abierto y calles de tierra que se inundan cuando llueve, más una probable lluvia de agroquímicos sobre sus cabezas, indudablemente no podrá llegar a ese “estado de bienestar” que debiera promoverse y por supuesto concretarse.

Más padecimientos aún, si se complica la atención médica por deficiencias en el sistema público de salud, esa persona estará condenada al infierno.

Para estos individuos, particularmente, y para toda la comunidad en general, existe la “Salud Social”, esa que debe dispensarse -sin faltantes- en favor de los niños y por cierto para nuestros adultos mayores, esos que hoy han sido insertos en una nebulosa de carencias y desinformación debido a la falta de gestión y la insensibilidad del funcionario público.

Porque, como puede verse, los determinantes de la salud social son todas aquellas circunstancias que rodean la vida de las personas desde que nacen, y que las acompañan a lo largo de su desarrollo y su inserción en el sistema.

Son muchos los factores que contribuyen en la realidad de cada individuo, y la mayoría depende del gobierno y las autoridades, ya que son ellos los que deberán garantizar a todos los ciudadanos el bienestar y la igualdad de oportunidades.

Y tal vez lo más honesto que podría decir un político es “no puedo” y dejar que otro lo haga, sin necesidad de provocar que su comunidad esté décadas tras décadas esperando a un buen representante.

MUNICIPIOS “SALUDABLES”

Llamativamente, Junín aparece en el listado como “titular de municipios miembros” del Programa Nacional Municipios y Comunidades Saludables que lleva adelante el Ministerio de Salud de la Nación. Esto se puede consultar en: http://www.msal.gob.ar/municipios/index.php/informacion-para-municipios/municipios-miembros.html

Un municipio “titular” es aquel que designa un referente de contraparte, tiene conformada una Mesa de Trabajo Intersectorial en actividad y ha recibido capacitación en los contenidos básicos del Programa.

Deben ser requisitos contar con una contraparte municipal designada, lo cual deberá ser comunicada formalmente al Programa, como así también conformar una Mesa de Trabajo Intersectorial y presentar los datos básicos de su composición.

Decimos “llamativamente” porque la propuesta ministerial plantea trabajar sobre variables que poco se han desarrollado en nuestro medio. Por ejemplo, este Programa destaca la promoción de la seguridad vial (justamente), también de la alimentación saludable y de la actividad física. Del control del tabaco y las adicciones.

El municipio -según el Programa- debiera estar trabajando en la promoción del empleo genuino y la educación. En salud ambiental tendría que ocuparse del agua segura y la disposición sanitaria de las excretas, la gestión de Residuos Sólidos Urbanos y la parquización de arbolado urbano con especies no alérgenas.

O no se han entendido las consignas del Ministerio o el Intendente y su equipo no se han enterado que forman parte de un municipio saludable.

 

LOS SATÉLITES TAMBIÉN EXISTEN

 

La sociedad actual nos empuja a la pérdida de valores que antaño se constituían en pilares insustituibles de una comunidad. Muchos de esos valores han quedado en el olvido, como los pueblos que forman parte del distrito.

Los que aún resisten y los que se fueron han sentido fuertemente esta carencia de “Salud Social” que es precisamente la que constituye la última de las tres formas fundamentales y vitales de la salud de una persona.

La salud física y mental suelen tratar con una persona y qué tan bien su cuerpo y mente están funcionando y mantener sus diversos sistemas actuando correctamente.

La salud social, por el contrario, a menudo indica la forma en que la persona interactúa con otras personas, así como las consecuencias o beneficios de tales interacciones en relación con el bienestar de ese sujeto.

La salud social se ocupa a menudo de cómo las personas se relacionan entre sí, y cómo un individuo es capaz de socializar con otras personas y formar relaciones, por lo que el abandono de nuestros pueblos o de algunos de los barrios periféricos a la ciudad resultan de una inequidad inexplicable que se debe analizar, debatir y evitar.

De hecho, hay pruebas que indican que el aislamiento no es sólo un resultado potencial de la enfermedad mental o física, pero también puede causar o agravar una enfermedad tal.

Es indudable que al hablar de salud social, se haga referencia al estado de una sociedad en su conjunto y en ese caso sería importante tener un diagnóstico preciso en nuestro medio y empezar a trabajar fuertemente en las acciones en las que nos hemos comprometido.

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