Por: Redacción Semanario de Junín
Esta semana, se reunieron el ministro de Economía Luis Caputo y el titular del PAMI, Mario Lugones, para tratar solucionar un problema que ellos mismos generaron a partir de “pisar” distintas partidas presupuestarias y recortar en gastos que en verdad eran prioritarios.
Si bien se afirma que “a nivel general, los cronogramas de pago se están cumpliendo y están dentro de los plazos establecidos”, las prestadoras avisan que están pasando una situación difícil a nivel financiero debido a los atrasos.
Hay dos aristas a considerar. Por un lado, las buenas prestadoras que deben aguantar como pueden los atrasos en los pagos, por otro lado las “malas”, que suelen estar al borde del incumplimiento, pero siguen enquistadas en el sistema.
A nivel del PAMI Junín eso ocurre con la proveedora de prótesis, son continuas su falta de responsabilidad a la hora de entregar los materiales solicitados y comprometidos en la entrega. Eso genera en los centros asistenciales como el HIGA enormes dificultades porque se deben postergar fechas de operaciones, liberar quirófano, optar por trueques entre pacientes y un sinnúmero de problemas, debido a la falta de un cumplimiento de la empresa prestataria.
De la misma manera ocurre con las proveedoras de internación domiciliaria, aparentemente sólo hay dos y se ubican por fuera de Junín, toman los casos que son más convenientes y desechan otros, por ejemplo, por cuestiones de distancia, en una región enmarcada por la llanura pampeana donde este tipo de situaciones es la norma y no la excepción. Así y todo, sumando deficiencias sigue operando.
De la situación a nivel local se deben hacer cargo los empleados, ya que los “altos mandos” viven recluidos en Mitre 24, detrás de un par de uniformados que los protegen de cualquier llegada. En Junín, el PAMI Escucha como tal parece haberse quedado sordo.
El concejal libertario en licencia Juan Manuel Cornaglia Ré, ahora titular de la UGL XXXI, con asiento en nuestra ciudad, tal como lo hacía en el cuerpo deliberativo es más lo que falta que lo que asiste, mientras que la novia de su papá y su comadre, supuestamente se la pasan fuera de Junín con presuntas auditorías, motivo por el cual muchas veces no “hay firma” para autorizar prestaciones y los jubilados, como ha pasado siempre, terminan siendo un número de documento, mientras lo que avanza no es la libertad, sino la deshumanización, pero de seguro crecen los sueldos de los funcionarios que entraron por la ventana.
Los centros de jubilados de Junín que sostuvieron una reunión hace poco no tienen novedades, la excusa de los paracaidistas una y otra vez será que “las órdenes llegan de arriba”, y seguirán disfrutando de las playas caribeñas en “modo Adorni”.
Mientras tanto acá y en todo el país hay demoras en pagos para atención oftalmológica y las farmacias empiezan a amenazar con que dejarán de proveer medicamentos si siguen los atrasos.
UN MAL NACIONAL
Las repercusiones empiezan a conocerse. La Asociación de Oftalmólogos de Río Negro (AORN) anunció una restricción de atención por tiempo indeterminado que alcanza a todos los afiliados al Pami en la provincia, por pagos pendientes. En Santa Fe, si bien no se tomó una medida generalizada, sí hubo ceses de atención puntuales y advertencias de más restricciones si los pagos no se regularizan.
En Córdoba, el presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados (Aclisa), Ignacio Escuti, dijo al diario La Voz que “los valores de Pami están muy por detrás de los costos reales, con atrasos que en muchos casos superan el 100%, en un contexto de aumentos permanentes”. Por eso las entidades del sector advirtieron a las autoridades nacionales sobre una “asfixia operativa, económica y financiera” que compromete la continuidad de la atención médica.
Tal como adelantábamos desde las farmacias ya venían advirtiendo sobre dificultades para sostener la atención por la falta de pagos de Pami. “Cuando los pagos no llegan a tiempo, se resiente toda la cadena de atención”, difundieron desde las principales entidades farmacéuticas a comienzos de año, en un comunicado para hacer llegar a Pami el reclamo de que regularice los pagos pendientes.
El monto adeudado desde el Ministerio de Salud a las instituciones y prestaciones del sector de discapacidad se encontraba hacia fines de marzo cerca de los $250.000 millones, mientras que en la obra social de jubilados y pensionados estaba en torno a los $700.000 millones.
“Con Pami en 2026 se cortaron los pagos. Después retomaron. A nosotros nos pagaron noviembre y diciembre a fines de marzo. Pero siguen debiendo desde enero. A eso se suma la deuda de Incluir Salud, que junto con Pami es el grueso de la población que tenemos”, dice Bayá Casal, referente de Fededis y de Fundación Nano, para personas con discapacidad visual.
“Hay situaciones de riesgos de cierre y en San Miguel ya hay dos espacios que cerraron. La gran mayoría estamos pagando porcentajes de honorarios, se deben cargas sociales. Hay que elegir qué pagar”, lamenta. “Con la particularidad –agrega- que no hay mucha oferta de servicios”.
Es lo que vienen advirtiendo desde hace tiempo las personas con discapacidad y familias que lucharon por la Ley de Emergencia: si se caen los espacios a los que asisten las personas con discapacidad de bajos recursos, se cae el sistema para ellas. No hay alternativas, y cuanto menos queden serán solo para quienes puedan pagarlas

Las prestadoras hicieron circular que la deuda global con todas ellas de alrededor de $ 500.000 millones
“Hasta hace dos años o más, si Pami un mes no pagaba había un colchón. Hoy como los valores no se actualizaron como correspondía y como indicaba la ley, se vive con lo justo. La Ley de Emergencia obligó al Ministerio a llevar los valores al nivel de diciembre de 2023. Era una masa de 36% que se tendría que haber actualizado en enero. La Justicia los obligó, pero hicieron un plan para ir pagando mes a mes. Después empezaron a actualizar según inflación, pero ese 36 nos mató. Son dos situaciones que se suman: desactualización de valores (del nomenclador) y la demora del pago”, explica.
“Mes a mes se deteriora la situación. En el caso de Pami, en algunas seccionales empezaron a abonar noviembre. En otras, todavía no. Los prestadores continúan reclamando. En el caso de Incluir Salud, en Capital se debe desde octubre inclusive. Y en Provincia de Buenos Aires desde noviembre. Con el agravante de que la situación de los prestadores de transporte es aún peor por los aumentos que sufrió la nafta”, apunta Fernando Gantesti, de la Asociación de Transportistas para Personas con Discapacidad. “Como siempre, repercute en las personas con discapacidad, en su calidad de vida, en los tratamientos que tienen que recibir y no reciben”, remarca.
Según otra fuente del sector, tras varias reuniones y reclamos de representantes de cámaras de discapacidad por las deudas que había hasta fines de marzo, se concretaron pagos pendientes de Pami en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. “En el resto del país se comprometieron para la primera quincena de abril, con lo cual el interior está muy complicado aún por falta de pagos”.
El martes pasado, el Foro Permanente de Discapacidad hizo pública una nueva carta a legisladores por la gravedad de la crisis que sacude al sector. Entre los factores incluyeron que “Pami paga con atraso” e “Incluir Salud adeuda meses”.
En relación a Incluir Salud, uno de los argumentos que usa el Gobierno para justificar las demoras tiene que ver con la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad –en el marco de un escándalo de corrupción que aún se investiga- y su traspaso como Secretaría al Ministerio de Salud. “Les pagaron a los que tienen convenios firmados y subidos al sistema, pero dejaron al resto con la excusa de que no encuentran los convenios o no tienen las firmas. Hubo una reunión la semana que pasó y tomaron el compromiso de ponerse a tiro con la digitalización de convenios y firmas de los que faltan. En esos casos hay demoras desde noviembre”. El problema central es que una demora de 24 horas en un tema de salud, puede ser causal de muerte y a pesar de ello no hay quien se ocupe de resolverlo, y le echan la culpa al inmediato superior. Parafraseando al presidente: “A nadie le importa un carajo”.