Lo que debía ser una jornada de fútbol juvenil terminó en escándalo y violencia en Pinamar, donde un árbitro sufrió un despiadado ataque en medio de un partido de inferiores y debió ser hospitalizado.
La víctima fue el juez dolorense Fernando Harisgarat, quien arbitraba el cruce de quinta división entre San Vicente y El León por el torneo de la Liga Madariaguense de Fútbol
Todo se descontroló tras la expulsión de un jugador visitante. En cuestión de segundos, el padre del futbolista irrumpió en la cancha luego de vulnerar dos accesos y fue directo a buscar al árbitro. Sin mediar palabra, lo atacó a trompadas y lo tiró al piso delante de jugadores, entrenadores y decenas de espectadores.
Las imágenes que se viralizaron después del partido dejaron en evidencia la gravedad del episodio: el operativo policial no alcanzó a reaccionar a tiempo y la agresión se consumó sin que nadie pudiera frenarla en los primeros segundos del ataque.
Producto de los golpes, Harisgarat sufrió lesiones y tuvo que ser asistido de urgencia en un centro de salud. En medio del forcejeo, además, terminó con parte de su ropa arrancada por el agresor, en una escena caótica que profundizó la conmoción entre los presentes.
Luego del violento episodio, el árbitro radicó la denuncia en la comisaría y el caso quedó bajo investigación.
Tras el escándalo, la Liga Madariaguense de Fútbol repudió lo sucedido con dureza y advirtió que este tipo de hechos golpean de lleno al deporte amateur. También expresó su respaldo a la terna arbitral y anticipó que revisará los protocolos de seguridad para evitar nuevos episodios.
Desde los clubes involucrados también hubo rechazo. Tanto Club Atlético San Vicente de Pinamar como Club El León de General Madariaga condenaron la agresión y coincidieron en la necesidad de erradicar la violencia de las canchas.