En los últimos tiempos, distintos profesionales del derecho han vuelto a alertar sobre la reiteración de una práctica irregular en la ciudad de Junín vinculada a los denominados “abogados caranchos”.
El mecanismo es conocido: personas que han sufrido un accidente de tránsito o laboral comienzan a recibir llamados telefónicos —muchas veces desde características 011 o incluso desde líneas locales— en los que, sin haber mediado contacto previo, se les informa que “les corresponde una indemnización” y se les ofrece patrocinio inmediato.
Lo preocupante de esta modalidad es que el contacto se produce en un momento de especial vulnerabilidad, cuando la persona se encuentra recién accidentada, con dificultades físicas o emocionales para evaluar con claridad la situación y tomar decisiones informadas.
Se trata de una práctica que ya fue objeto de cuestionamientos en el pasado y que incluso motivó intervenciones institucionales durante la gestión del Dr. Caviglia. En la actualidad, si bien se ha desplegado una campaña más agresiva de concientización —especialmente a través de redes sociales—, la problemática persiste y demuestra que dichas medidas aún no resultan suficientes.
Desde el ámbito jurídico se recuerda que toda persona tiene derecho a elegir libremente a su abogado de confianza, lo cual constituye la forma más segura y transparente de encarar cualquier reclamo.
Asimismo, se advierte que quienes se presentan de este modo como “especialistas” suelen carecer de la seriedad profesional necesaria, priorizando la captación de clientes por sobre el adecuado asesoramiento, lo que puede perjudicar significativamente los intereses del damnificado.
Frente a este tipo de situaciones, se recomienda no brindar datos personales, no firmar documentación sin asesoramiento previo y acudir a un profesional de confianza