Después de varios meses prófugo y de una captura clave en Perú, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, fue trasladado este lunes a la Argentina, donde quedó detenido y a disposición de la Justicia Federal por su presunta participación en el triple crimen de Florencio Varela
El sospechoso está señalado por los investigadores como uno de los engranajes centrales detrás del asesinato de Morena Verdi, Lara Morena Gutiérrez y Brenda Loreley del Castillo, ocurrido en septiembre de 2025 en una vivienda de ese partido bonaerense.
De acuerdo con fuentes judiciales, el operativo de traslado estuvo a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). El acusado será indagado el martes ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, a cargo del juez Jorge Ernesto Rodríguez.
La causa apunta a una organización criminal vinculada al narcotráfico y sostiene como hipótesis principal que el ataque fue una represalia por el supuesto robo de droga. En ese esquema, “Pequeño J” habría tenido un rol determinante en la planificación del secuestro y posterior asesinato.
El plan y la ejecución del crimen
Según la reconstrucción del expediente, las tres víctimas fueron engañadas el 19 de septiembre de 2025 en Ciudad Evita. Con la excusa de asistir a una fiesta, las subieron a una camioneta que luego las trasladó hasta una casa ubicada en la calle Chañar 702, en Florencio Varela.
Allí comenzó una secuencia de extrema violencia: fueron retenidas contra su voluntad, atadas y sometidas a golpes y torturas antes de ser asesinadas. Incluso, una de las líneas investigativas indica que el crimen podría haber sido transmitido en vivo dentro de un circuito cerrado.
Tras los homicidios, los responsables enterraron los cuerpos en el patio de la vivienda e incendiaron el vehículo utilizado para el traslado con el objetivo de borrar pruebas. Sin embargo, registros de cámaras de seguridad permitieron avanzar en la identificación de los implicados.
Captura y extradición
Luego de quedar comprometido en la causa, Valverde Victoriano huyó del país y se refugió en Perú, donde fue localizado tras una serie de tareas de inteligencia. Según trascendió, se ocultaba en un camión de pescado y fue ubicado a partir de una comunicación que mantuvo con su pareja.
Con su detención, la Justicia argentina activó el proceso de extradición, que finalmente se concretó tras gestiones diplomáticas. Su llegada al país es considerada clave para profundizar la investigación, que ya tiene once personas identificadas y varios detenidos.