Jorge Farabollini fue uno de los grandes nombres del automovilismo de Pehuajó y este fin de semana volvió a emocionar a toda la ciudad. En medio de un homenaje realizado en el museo local, su histórico Ford azul y amarillo regresó al galpón donde era preparado durante la década del 60, frente al Club Sarmiento, sobre el acceso San Martín.
El momento sorprendió a los presentes y rápidamente se convirtió en una escena cargada de emoción, recuerdos y lágrimas.
Farabollini, apodado “Balazo” por su velocidad, fue una de las figuras destacadas del Turismo Carretera en los años 60. Con su Ford se ganó el cariño de los fanáticos de Pehuajó y llegó a competir entre los pilotos más importantes del país. Su historia quedó marcada por la tragedia cuando murió en 1962, a los 33 años, durante una carrera.
Más de seis décadas después, el auto volvió al histórico taller donde se trabajaba en cada competencia. El rugido del motor emocionó especialmente a “Peti” Alonso, hija del dueño del antiguo galpón, quien vivió el regreso con lágrimas en los ojos.
Desde el medio local Diario Noticias Pehuajó registraron el momento, que rápidamente despertó recuerdos y mensajes de vecinos que todavía mantienen viva la memoria del piloto y de una etapa muy recordada del automovilismo local.