La detección de espionaje ilegal por parte de un integrante de Southampton destapó un auténtico escándalo en el fútbol inglés. La English Football League (EFL) delegó a una Comisión Disciplinaria Independiente el caso mientras la competencia avanzó, y este martes se supo la definición del castigo contra los “Santos”
A través de un escrito difundido en las redes sociales, el organismo disciplinario del fútbol inglés expulsó “al Southampton de los play-offs del Sky Bet Championship después de que el club admitiera múltiples infracciones de los reglamentos de la EFL relacionadas con la filmación no autorizada de los entrenamientos de otros clubes”.
El castigo para los rojiblancos no termina allí, ya que se la suma una deducción de cuatro puntos que se aplicará al inicio de la temporada 2026-2027 en la categoría de plata en Inglaterra. De esta manera, el equipo que hace las veces de local en el St. Marys Stadium se ve despojado de disputar la final por el tercer ascenso a la Premier League y sumar su nombre a Coventry City e Ipswich Town.
“El efecto de la orden de hoy es que el Middlesbrough es reintegrado a los play-offs de 2026 y procederá a la final de los play-Offs contra el Hull City. La final sigue programada para el sábado 23 de mayo, con la hora de inicio por confirmar”, añadió la EFL anunciando el regreso del “Boro” a la carrera por el ascenso para enfrentar a los “Tigres”.

El reclamo surgió de la detección de un miembro del cuerpo de analistas vigilando la sesión de entrenamientos del equipo del sueco Kim Hellberg.
El caso escaló con un comunicado formal inicial en que la English Football League (EFL) instó a Southampton a brindar “su punto de vista” por la “supuesta grabación sin autorización antes del partido de playoff”, vital en las aspiraciones de ambas instituciones para regresar a la máxima divisional.
A través de su artículo 127, la normativa vigente de la EFL establece que “ningún club podrá observar directa o indirectamente (o intentar observar) una sesión de entrenamiento de otro club dentro de las 72 horas previas a un partido programado entre ambos equipos”.
Por medio de un nuevo comunicado más exhaustivo y contundente, la entidad informó la acusación contra Southampton por “incumplimiento de las regulaciones” y además detalló en aquel momento que el caso sería remitido a una Comisión Disciplinaria Independiente.