Por: Redacción Semanario de Junín
El alfajor es, sin dudas, “la” golosina del mercado de consumo masivo argentino. De hecho, en un contexto de consumo recesivo, es uno de los pocos segmentos que consigue crecer y Buenos Aires fue testigo de un hito en la integración de la cultura digital y la industria alimenticia.
La esquina de Avenida Corrientes y Libertad se transformó en el epicentro de un fenómeno sin precedentes: el lanzamiento de GIGA, la marca de alfajores creada por Iván “Spreen” Buhajeruk junto al empresario Nicolás Esmede.
En el marco de la Semana del Alfajor, el streamer más relevante de la región demostró que su poder de convocatoria trasciende las plataformas: Desde las 6 de la mañana, desafiando el frío y la lluvia, una multitud comenzó a trazar una fila kilométrica ante la oportunidad de conocer a su referente e interactuar con una marca que nació de la comunidad para la comunidad.
La jornada cerró con una certeza clara: el mercado está cambiando. La respuesta orgánica de las audiencias a propuestas impulsadas por referentes digitales marca un antes y un después en la forma de construir marcas en Argentina. GIGA no es solo un alfajor; es el resultado de una visión que une creatividad, comunidad e inversión estratégica en un producto con ADN 100% nacional.
En 48 horas, GIGA agotó las primeras 300.000 unidades distribuidas en la cadena Kioscos 365 en CABA y GBA
Desde este 13 de mayo, el producto está disponible en puntos de venta de CABA y GBA, e inició el camino hacia su distribución nacional.
GIGA no llega al mercado como un producto de nicho, sino con una ambición masiva. Con una producción inicial de un millón de unidades y una proyección de facturación anual de 2,5 millones de dólares, la marca se posiciona para competir fuertemente en el segmento de consumo masivo. El plan de negocios contempla una expansión federal inmediata, buscando llevar el alfajor de Spreen a cada kiosco del país.

Detrás de este fenómeno hay una alianza y una estrategia comercial sólida. Por un lado, Spreen, quien, a sus 26 años, ya consolidó una carrera meteórica que inició a los 14. “Soy creador de contenido y streamer en YouTube, Twitch y Kick. Pasé años creciendo independientemente hasta que conocí a Nico, quien me ayudó a elevar mi carrera al siguiente nivel”, explica el santafesino. Por el otro está Esmede, fundador de la productora 1.8 y un conocedor profundo de la logística de importación y distribución. "Mi familia fue golosinera de toda la vida, tuvimos distribuidora de alfajores y trabajamos con un montón de marcas. Siempre me dediqué al mundo de los negocios, la compra y la distribución de juguetes, golosinas y tecnología", detalla.
La dupla lleva cinco años trabajando en la gestión de talentos y producción audiovisual, pero GIGA representa su mayor apuesta en el mundo de los activos tangibles.
La creación de GIGA fue un proceso de casi dos años de exploración. La premisa era clara: salir del molde tradicional del “merchandising” de creadores (centrado usualmente en indumentaria) para entrar en el consumo masivo. Así, mientras otros creadores van más por el lado de vender ropa, la golosina es más accesible. “La gente puede comprarla, probarla y unirse a la comunidad”, reflexiona el streamer.
Para Esmede, el desafío era industrial. El objetivo era lograr un producto que combinara los atributos del segmento premium con una lógica de rotación diaria. Finalmente, optaron por el modelo de fasonado, produciendo en una planta industrial en la provincia de San Luis que les permite escalar rápidamente según la demanda.
Giga tiene el objetivo de producir 1 millón de unidades iniciales y proyecta una facturación de US$ 2,5 millones en su primer año de ejercicio
compite en la categoría de alfajores de 72 gramos, caracterizados por un relleno abundante de dulce de leche y un baño de repostería semiamargo. Su precio sugerido de $ 1.800 lo posiciona por debajo de las marcas premium tradicionales, pero por encima del alfajor “económico” de kiosco.
Uno de los puntos disruptivos de su formulación es su perfil nutricional. En un mercado donde los productos de esta categoría suelen exhibir cuatro o cinco octógonos de advertencia, GIGA tiene solo tres.
La estructura operativa de GIGA contempla la creación de entre 150 y 200 puestos de trabajo directos e indirectos. Por su parte, la estrategia de distribución apunta al canal mayorista para lograr capilaridad en todo el territorio nacional. Empezaron en CABA, pero ya mandaron para todos lados. Además del canal tradicional, el proyecto prevé desarrollar un e-commerce con propuestas creativas.
El horizonte no termina en las fronteras nacionales. Spreen tiene la mirada puesta en la internacionalización, impulsado por una audiencia global que consume su contenido.
“Nuestras estadísticas arrojan que el 44% de la gente que se acerca a la marca no es de Argentina. Es impresionante la cantidad de pedidos que nos llegan de afuera, por ejemplo, de México. Queremos representar al país internacionalmente”, sostiene.
La seguridad con la que el binomio Buhajeruk-Esmede lanzó GIGA tiene un track record positivo. Antes del alfajor, Spreen ya había validado su capacidad de tracción en el consumo masivo: vendieron 1 millón de unidades de una edición especial de Speed (donde la lata cambió su nombre a “Spreen”) y miles de combos en un cobranding con McDonald’s.
Para este 2026, el plan es consolidar la base de la marca, utilizando el ecosistema digital de Spreen para generar contenido que mantenga el producto activo en la conversación pública. Aunque el alfajor es la punta de lanza, ambos socios aseguran que GIGA es concebida como una compañía de golosinas integral (en un modelo similar al que implementó con éxito Mr. Beast, el creador de contenido más grande del mundo), por lo que, en un futuro, se podrían sumar nuevos lanzamientos al catálogo.