En el momento del declive de la histórica pantalla argentina número 1 del deporte, que se había quedado sin las transmisiones de la Selección de Lionel Messi, ni los fines de semana del ascenso local, el Grupo Clarín cedió el control total de la señal TyC Sports al Grupo Werthein (GW) —que pagó USD 25 millones—, y a cambio se aseguró de que Telecom metiera por la ventana en la grilla de Flow a los 104 partidos de la Copa del Mundo que se realizará en Canadá, México y Estados Unidos en pocos días.
Se trata de uno de los negocios más resonantes en lo que va de este año, luego de un movido 2026 que dejó compraventas de alto impacto en el mundo de las TIC, como Telefé, de parte del empresario Gustavo Scaglione de Televisión Litoral, en sociedad con Daniel Vila y José Luis Manzano; la compra de Telefónica a manos de Telecom, objetada por el Gobierno de Javier Milei; y la cesión del 50% al Grupo Alpha Media del paquete accionario que la Editorial PERFIL tenía en Bravo TV, entre otras. Y como sucede en cada movimiento, los hilos de la política también jugaron detrás del negocio del canal de deportes número 1 del país, que incluyó a la familia Werthein y al grupo de medios de comunicación más poderoso en Argentina.
La cesión de TyC Sports —una de las joyas del grupo de la familia Noble— permitió esquivar el bloqueo que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio ‘Chiqui’ Tapia, había armado como respuesta al cruce que mantiene desde hace tiempo con el poderoso conglomerado de medios de comunicación que dirige Héctor Magnetto.
Por eso, Personal anunció como una victoria la incorporación de DSports —del Grupo Werthein—, que en dos señales mostrará los 104 partidos que se disputarán en la Copa del Mundo.
La transacción se hizo por USD 25 millones, según confirmó el diario Clarín, aunque desde el GW evitaron dar precisiones de los números del negocio. El negocio incluyó también la cesión de Carburando Producciones, que realiza algunas transmisiones de las competencias del automovilsmo argentino, a excepción de las de la ACTC.
Si bien el acuerdo resultó estratégico para sostener la competitividad de Flow en la oferta de la televisión por cable y plataformas, el fuerte golpe que le asestó la AFA le redujo el poder de discusión y el Grupo Clarín terminó por entregar un lugar estratégico en las pantallas de la Argentina: el deporte.
La oficialización del acuerdo llegó de la mano de un comunicado de Waiken ILW, que señaló como “un hito en la reconfiguración del mapa audiovisual y deportivo regional”. Según la confirmación oficial, el Grupo Werthein, a través de su subsidiaria Vrio Corp (matriz de DirecTV Latin America), adquirió el 50% de la participación que el Grupo Clarín mantenía tanto en Tele Red Imagen S.A. (TyC Sports) como en la productora automovilística Carburando y otros activos digitales. Con esta movida, el holding que conduce Darío Werthein pasó a controlar el 100% del ecosistema TyC, consolidando su “posición de liderazgo en la provisión de contenidos deportivos”.
Desde la cúpula directiva de Werthein enmarcaron la compra de TyC Sports como “una evolución natural y un salto de calidad” en la “propuesta de valor”, remarcando que la señal es “una marca emblemática en la memoria emotiva de los argentinos”.
Por el lado del Grupo Clarín, justificaron la cesión de su joya deportiva afirmando que la operación les permite “enfocar los esfuerzos y recursos de la compañía en potenciar y seguir haciendo evolucionar la oferta de conectividad”.
Para Telecom, la otra cara de esta transacción, representó una maniobra defensiva vital frente al inminente Mundial 2026. En el mismo anuncio, la compañía de telecomunicaciones confirmó la “incorporación estratégica de la señal DSports al servicio de TV y streaming de Flow”.
Esta alianza le permitió a Flow asegurar para sus abonados “la transmisión exclusiva y en su totalidad de la inminente Copa del Mundo de la FIFA de Canadá, México y EE.UU.”, un activo que hasta ese momento era exclusividad de DirecTV y Paramount+ y amenazaba con generar una fuerte migración de clientes.
Desde que Tapia decidió ocuparse de las transmisiones del fútbol de ascenso en el país a través de LPF —una plataforma online y gratuita— y de no renovar los derechos para las presentaciones de la selección nacional de fútbol masculino, ni las juveniles, la señal TyC Sports dejó de liderar el encendido deportivo y comenzó a ceder el lugar de privilegio a la norteamericana ESPN. Sin reconciliación de por medio con la AFA, la suerte del Grupo Clarín estaba echada y así debió elegir entre sostener a uno de sus productos estrella o mantener viva la oferta de todo el conglomerado de transmisión televisiva.
Eligió Flow, lo que indica que la batalla de Clarín con Tapia seguirá encendida. Aunque se desconoce si el Grupo Werthein aprovechó la ventana de oportunidad para consolidar su avance en el mundo de la TV deportiva o si, en realidad, logró un acuerdo más allá del económico con el grupo que conduce Magnetto para repartirse el negocio y poder sostener sin asfixia económica la disputa que mantiene con la AFA.
Hace pocos días, el Grupo Werthein había preparado el terreno y se había quedado con las acciones del Grupo Nofal en Torneos y Competencias. Pero antes, había logrado un acuerdo con Paramount Global para televisar los 104 partidos del Mundial 2026 no solo en Argentina, sino también en Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay, avanzando sobre territorios donde la productora Torneos mantenía una fuerte hegemonía.
En paralelo, el ajedrez de los derechos de transmisión anticipa nuevas jugadas: mientras TNT Sports comenzaría a emitir la Copa Libertadores y la UEFA Champions League a partir de 2027, en el mercado crecen los rumores sobre el posible regreso de algunos encuentros de la Primera Nacional a la pantalla de DSports, lo que le devolvería a la pantalla chica el fútbol de ascenso que había perdido TyC Sports. Fuente: Ariel Maciel/Perfil