miércoles 3 de junio de 2026

SALUD | 3 jun. 2026

SALUD PUBLICA

Javier Milei, Manuel Adorni y Mario Lugones firmaron el proyecto sobre octógonos

07:12 |En medio de alertas globales de UNICEF por la obesidad infantil, el Gobierno impulsa medidas que flexibilizan los controles sobre la alimentación.


Por: Redacción Semanario de Junín

La salud pública en Argentina ingresa en un terreno de profunda incertidumbre. En un contexto regional y nacional marcado por lo que los especialistas ya catalogan como una epidemia silenciosa —el sobrepeso—, la gestión del presidente Javier Milei avanza decididamente hacia la flexibilización de los marcos regulatorios vigentes, desoyendo indicadores y advertencias sanitarias.

En nombre de la “batalla cultural”, las usinas libertarias trabajan en una serie de proyectos de desregulación e iniciativas que buscan sacar al estado del medio: Uno de ellos, encendió las alarmas en el Congreso y en las organizaciones de la sociedad civil y es el intento oficial de derogar de manera integral la Ley de Etiquetado Frontal, una iniciativa que va a contramano de los consensos científicos y de las demandas de las principales fuerzas opositoras.

El proyecto oficial del Ejecutivo persigue la derogación total del régimen actual de rotulado nutricional. De aprobarse, la medida entraría en vigencia inmediata tras su publicación en el Boletín Oficial, barriendo de los supermercados una de las conquistas sanitarias más importantes de los últimos años.

La iniciativa del Gobierno libertario fundamenta la quita de las advertencias bajo los siguientes ejes:

Eliminación de restricciones: Significa el retiro definitivo de los octógonos negros de los envases y la consecuente anulación de las prohibiciones referidas al uso de personajes infantiles, promociones en entornos escolares y pautas publicitarias asociadas.

Críticas al modelo: El Ejecutivo alega que el perfil de nutrientes vigente aplica parámetros homogéneos sobre matrices alimentarias disímiles, ignorando las porciones reales consumidas y generando “confusión” al equiparar alimentos tradicionales con ultraprocesados.

Falta de incentivos: Cuestionan la estructura binaria del sistema (presencia o ausencia de sello), argumentando que no premia las reformas graduales que las corporaciones realicen en sus productos.

Trabas comerciales y pymes: Se señala una presunta falta de armonización dentro del Mercosur, lo que forzaría al sector a fabricar envases diferenciados, afectando la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

¿QUÉ PASARÁ CON LA INFORMACIÓN DE LOS ENVASES?

Ante la polémica que pueda generar la medida, el mensaje enviado al Parlamento aclara de forma taxativa que no se eliminará la obligación de informar los componentes de los alimentos.

“La medida que se propicia no implica la eliminación de las obligaciones de información nutricional, las cuales continuarán plenamente vigentes en el marco del Código Alimentario Argentino”, reza el texto. De igual modo, recordaron que siguen rigiendo las normas generales de defensa del consumidor y publicidad engañosa.

El proyecto cuenta con un articulado breve: el primero establece la derogación total de la norma y el segundo fija su entrada en vigencia inmediata a partir de su publicación en el Boletín Oficial. El Ejecutivo solicitó formalmente a las cámaras un “pronto tratamiento y sanción”.

Esta ofensiva contra los sellos coincide con el último reporte regional de UNICEF, que advierte un crecimiento sostenido y alarmante del sobrepeso en América Latina. De acuerdo con el organismo internacional, la población de niños y adolescentes de entre 5 y 19 años con sobrepeso trepó de 35 millones en el año 2000 a 49 millones en los últimos relevamientos globales, duplicando o triplicando los índices de obesidad en la mayoría de los países de la región. El organismo apunta directamente a las “tácticas publicitarias de persuasión” y los entornos obesogénicos como determinantes de esta crisis.

El texto del Ejecutivo para derogar el etiquetado frontal de alimentos lleva las firmas de Javier Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro de Salud, Mario Lugones. En los fundamentos, la Casa Rosada observó situaciones “en las cuales alimentos tradicionalmente incorporados dentro de patrones” aceptados “resultan alcanzados por advertencias equivalentes a las aplicables a productos de muy distinta composición nutricional, dificultando una adecuada diferenciación entre alimentos con perfiles sustancialmente diversos y reduciendo la capacidad informativa y contextual del sistema”.

Por estos días, la iniciativa ya en comisiones, tendrá su discusión.

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