A pocos días del inicio del Mundial, el elenco asiático resolvió uno de los principales inconvenientes logísticos que amenazaban su preparación. Las autoridades mexicanas aprobaron los visados para toda la delegación persa.
Con el visado mexicano el plantel iraní podrá desenvolverse en el centro de operaciones en la ciudad de Tijuana. No obstante, el gran desafío para la federación del fútbol persa pasa por obtener los visados estadounidenses, indispensables para disputar los encuentros correspondientes a la fase de grupos del certamen.
Irán integra una zona exigente y tendrá sus primeros dos compromisos en Los Ángeles, donde enfrentará a Nueva Zelanda el 15 de junio y, posteriormente, a Bélgica el 21 de junio. El cierre de la primera ronda será el 26 de junio en Seattle, cuando se mida ante Egipto.
La planificación original contemplaba establecer el campamento base en Tucson, Arizona, pero el contexto geopolítico obligó a modificar los planes. Finalmente, la federación decidió trasladar toda la operación a territorio mexicano y fijar residencia en Tijuana durante la competencia.
Con los visados mexicanos ya aprobados, el plantel, que se encuentra actualmente concentrada en Antalya, Turquía, donde lleva adelante la etapa final de su preparación- emprenderá viaje este fin de semana rumbo a América. No obstante, la atención sigue puesta en la resolución del trámite pendiente con Estados Unidos, un requisito fundamental para que Irán pueda disputar con normalidad sus compromisos mundialistas y evitar contratiempos a pocos días del debut.
El conflicto en Medio Oriente, intensificado tras los recientes enfrentamientos que involucraron a Estados Unidos, Israel e Irán, alteró considerablemente la preparación del seleccionado asiático. Esa situación generó incertidumbre en torno a los permisos migratorios y obligó a los dirigentes a buscar alternativas para garantizar la participación del equipo en la Copa del Mundo.