Después de que la estrategia, la fortuna y un milagro metiera a los dos A526 en la zona de puntos, con Gasly séptimo y Franco Colapinto octavo en el GP de Barcelona, unas horas después se conoció la sanción del comisariato deportivo y el argentino cayó al décimo lugar.
Todo comenzó en la 57ª vuelta de la carrera de Montmeló cuando los comisarios deportivos avisaron que el auto 43 estaba bajo investigación por haber infringido el reglamento de bandera amarilla.
Cuando un estandarte de ese color se muestra en un sector de la pista, los pilotos deben aminorar la velocidad y no se pueden ganar posiciones. Ya había ocurrido lo mismo con Lewis Hamilton en el giro 46 y rápidamente los comisarios de la FIA se expidieron: dos vueltas después se anunciaba que no habría futuras investigaciones. En el caso de Colapinto el tema seguía abierto y sería revisado luego de la carrera.
Los comisarios escucharon al piloto del coche 43 (Franco Colapinto), al representante del equipo y revisaron los datos del sistema de posicionamiento/comisariato, el video, la cronometría, la telemetría, la radio del equipo y las grabaciones de video a bordo.
Los comisarios determinaron que, si bien el piloto del coche 43 redujo ligeramente la velocidad antes de entrar en la zona de bandera amarilla, no la redujo de forma apreciable en el sector correspondiente. Los comisarios reconocen que el piloto reaccionó a la bandera amarilla, pero no consideran que su reacción sea suficiente para cumplir con el reglamento. Por lo tanto, se impone una sanción en el extremo inferior de la escala de sanciones aplicable.
Alpine perdió así tres puntos y de los diez que había cosechado en un fin de semana extremadamente difícil, la cifra bajó a siete y el argentino pasó de anotar cuatro a uno. El escritorio estuvo a full en Barcelona para el equipo francés. En una festejó, en la otra se lamentó.