La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó un duro informe sobre la situación de la línea ferroviaria San Martín que expone fallas en los mecanismos de control, mantenimiento y supervisión estatal que afectaron la seguridad operativa del servicio ferroviario que conecta Retiro con Pilar y transporta más de 28 millones de pasajeros por año.
El trabajo, que auditó el período comprendido entre enero de 2023 y diciembre de 2024, concluyó que existieron incumplimientos en distintos niveles de responsabilidad del Estado vinculados a la seguridad y el funcionamiento del servicio.
Entre los datos más preocupantes figura el aumento de los accidentes ferroviarios durante el período auditado. Según se expuso durante la última sesión del Colegio de Auditores, los accidentes crecieron un 30% en 2023 y un 72% en 2024, mientras que los incidentes asociados a fallas técnicas aumentaron un 400%.
Al presentar el informe en la reunión el presidente de la Comisión de Control de Entes Reguladores y Empresas Prestadoras de Servicios Públicos de la AGN, Mariano Piaza, sostuvo que el objetivo fue determinar si los organismos responsables ejercieron controles eficaces para detectar y corregir desvíos que pudieran afectar la seguridad operativa, la calidad del servicio y la conservación de los bienes públicos.
Entre los principales hallazgos, la AGN detectó que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) cumplió sólo parcialmente sus programas de inspección, mantuvo desactualizado su manual de procedimientos y no realizó algunas inspecciones específicas sobre el mantenimiento del material rodante de la línea San Martín.
Además, el organismo observó que la CNRT no efectuó un seguimiento adecuado de las irregularidades detectadas, incurrió en demoras para notificarlas y, en muchos casos, ni siquiera estableció plazos concretos para que la operadora corrigiera las deficiencias observadas.
La situación se agravó porque la Sociedad Operadora Ferroviaria (SOFSE) respondió apenas el 38% de las observaciones formuladas durante el período auditado. Las irregularidades más frecuentes estaban vinculadas a normas de seguridad operativa, sistemas de comunicación ferroviaria y fallas en los mecanismos de información gerencial.
La auditoría también concluyó que el Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte carecieron de procedimientos internos formalizados para realizar un seguimiento integral de los controles y que tampoco existió una agenda periódica de coordinación entre las distintas áreas responsables del sistema ferroviario.
El informe describe además un importante deterioro de la infraestructura de la línea San Martín. Al cierre del período auditado, el 63,8% de las vías se encontraba en estado regular o malo y una cantidad significativa de locomotoras y coches permanecía fuera de servicio, con reparaciones diferidas o elevados índices de fallas.
Durante el debate, el auditor Juan Ignacio Forlón advirtió sobre el deterioro progresivo del parque ferroviario. "La línea cuenta con 24 locomotoras y 160 coches remolcados que fueron incorporados en 2013. A fines de 2022 las 24 locomotoras estaban operativas. A fines de 2023 eran 22 y a finales de 2024 sólo el 67% se encontraba operativo", señaló.
También precisó que los coches remolcados operativos pasaron del 94% en 2022 al 78% en 2024.
La AGN atribuyó parte de estas deficiencias a las restricciones presupuestarias. Según el informe, el mantenimiento de la línea se desarrolló en un contexto de recursos insuficientes, lo que impidió atender integralmente las necesidades detectadas.