Por: Redacción Semanario de Junín
Tal como lo determinó el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires, el municipio de Junín pagó 12 millones de pesos más debido a sobreprecios tras la triangulación realizada entre la comuna, Grupo Servicios Junín y una empresa privada para la compra de luces de led.
Ante la veracidad de los hechos que fueron adelantados oportunamente por SEMANARIO, el hoy senador provincial debió reconocer la maniobra y por más que buscó evasivas, quedó claro que entre el municipio y la Sapem que conduce Pablo Torres lo que menos hay es transparencia.
Sin embargo, la consulta efectuada por este medio a especialistas contables arrojaría que el perjuicio generado a las arcas de los juninenses es mucho mayor a los 12.000.000 millones de pesos si es que también le calculamos el IVA que cobró la proveedora a la sociedad anónima de mayoría municipal y luego el Grupo Servicios Junín volvió a cobrárselo al Ejecutivo municipal, motivo por el cual podríamos estar hablando de un valor tres veces más alto.
Como se recordará la resolución del HTC determinó que se utilizó a la empresa de participación estatal Grupo Servicios Junín S.A. (SAPEM) como una mera intermediaria administrativa y, de esa manera, se logró evadir los concursos de precios y las licitaciones públicas obligatorias establecidas legalmente para los municipios.
La investigación del organismo de control expuso detalladamente el circuito seguido por los fondos públicos.
El municipio libró la orden de compra N.º 8949 a favor de Grupo Servicios Junín por un total de $147.744.703. Sin embargo, Grupo Servicios Junín S.A. no contaba con la capacidad operativa necesaria para abastecer ese requerimiento y adquirió la totalidad de las luminarias a la firma privada QISUR LED S.R.L. por un monto de $134.926.664.
La auditoría descubrió que esta empresa privada ya se encontraba formalmente inscripta como proveedora de la Comuna bajo el número 3262, lo que dejó al descubierto una intermediación completamente innecesaria que solo sirvió para encarecer el costo final para las arcas públicas.
Sin embargo y a pesar de que falta todavía conocer quién se benefició con esta triangulación, las pérdidas para el erario son mucho más considerables.
Si tenemos en cuenta que se habría pagado dos veces el IVA, una cuando el Grupo Junín se lo paga al proveedor quien lo aprovechará como crédito y luego cuando le factura el correspondiente IVA que paga el municipio que no lo puede tomar como crédito porque es consumidor final.
De confirmarse esto, la ecuación sería la siguiente:
Si la operación la hacía directamente Grupo Junín hubiera pagado $ 90.485.120 más el IVA de $ 19.001.880, siendo un total de $ 109.487.000.
Al realizarlo a través de la triangulación con la proveedora, terminó pagando los $109.487.000, más el sobreprecio de $ 12.000.000, más el IVA total de $ 25.512.000. Por lo cual la operación resultó de poco más de $ 147.000.0000.
La diferencia entre lo que se pagó, o sea 147 millones de pesos, menos los 109 que en verdad costaban; en ambos casos con el IVA incluido, deja una diferencia de más de 37 millones de pesos en perjuicio del estado municipal, el cual es solventado con el aporte de los juninenses, que terminaron perjudicados en este caso por la compra de 500 lámparas. Si tenemos en cuenta que en los 10 años de petrequismo se compraron 18.000 de estos focos, podría tratarse de un desfalco sideral que al menos alguien debiera ponerse a investigar y no continuar con esta cadena para favorecer la impunidad.