El comunicado fue escueto y sin sentido, primero llegó de parte de una delegada del PAMI que les dijo a los afiliados que asistían a clases en el Club Junín que no habrá más actividades durante julio y agosto, aduciendo torpemente que “son meses muy fríos”, ya que históricamente nunca suspendieron clases en meses invernales.
Luego esto fue ratificado por la presidente del club que durante casi 20 años viene contribuyendo con las actividades saludables a más de un centenar de jubilados y pensionados de nuestro medio.
La concurrencia de los martes y viernes durante cuatro horas semanales se cortó abruptamente demostrando que tanto el gobierno nacional como los responsables locales de la obra social a cargo del libertario Juan Manuel Cornaglia Ré, sólo busca acrecentar sus políticas de edadismo en perjuicio de este sector, al cual mantiene con los haberes pisados desde diciembre de 2023 con un bono que resulta miserable por haberse licuado por la inflación. Además de recortar descuentos en medicamentos y otras prestaciones médicas.
Ahora, suma la quita de actividades como las que realizaban en el Club Junín, tales como yoga, gimnasia y Aqua gym en el natatorio de la institución.
Hasta el momento desde la política y el ejecutivo comunal se han llamado a silencio, es de esperar que no sigan siendo cómplices de este abandono hacia un sector vulnerable que está desprotegido en todo sentido.