domingo 5 de julio de 2026

LOCALES | 5 jul. 2026

EDITORIAL DE DOMINGO

Otra vez Lestar Química

08:00 |Preocupa el silencio del gobierno de Junín, de los organismos provinciales competentes y de la Policía Ecológica frente a hechos de esta magnitud


EDITORIAL PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL N 521 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 4 AL 10 DE JULIO DE 2026

La empresa Lestar Química, fundada en Junín hace casi 70 años, volvió a incendiarse parcialmente esta semana, generando temor entre los vecinos. Afortunadamente, la arriesgada y profesional intervención de los bomberos permitió contener las llamas.

No es la primera vez que esto ocurre. Para los habitantes de la zona la presencia de la firma suele representar una fuente constante de preocupación debido a los ruidos, los olores, los humos, las explosiones recurrentes y, como sucedió esta semana, el fuego y la incertidumbre.

Este tipo de situaciones está vinculado a una realidad que se ha repetido a lo largo de los años. La empresa ha demostrado, en distintas oportunidades, escasos cuidados en materia ambiental, lo que derivó en sanciones por el vertido de sustancias contaminantes al río Salado.

Lamentablemente, Junín no ha logrado desarrollar una verdadera conciencia ecológica. El gobierno actual, pese a contar con funcionarios especializados en la materia, no ha impulsado programas adecuados en ese sentido. Al fin y al cabo, tanto el tratamiento de residuos como el de los líquidos cloacales continúan mostrando deficiencias que parecen propias de otra época, aunque demanden recursos como si se tratara de sistemas de última generación.

Pero volviendo a los riesgos que representan para la población las industrias químicas como Lestar, resulta imprescindible la existencia de controles específicos que permitan evitar situaciones que, por su reiteración, dejan de parecer hechos aislados.

Tal como señalan los especialistas en seguridad industrial y gestión ambiental, es necesario considerar el impacto potencial sobre la salud. Los incendios pueden generar material particulado y distintos gases de combustión que, en determinadas circunstancias, pueden provocar consecuencias graves e incluso irreversibles.

Del mismo modo, como advierten los vecinos del sector, pueden producirse episodios de contaminación acústica y contaminación hídrica por el vertido de efluentes sin tratamiento adecuado —o con tratamientos incompletos— a cursos de agua superficiales. Incluso existe la posibilidad de filtraciones hacia las napas subterráneas.

También debe considerarse el transporte de sustancias químicas por zonas cercanas a áreas pobladas. La posibilidad de accidentes viales, derrames o incidentes durante el traslado de estos productos constituye un riesgo que no puede ser ignorado.

Asimismo, y como puede observarse cotidianamente al pasar por las instalaciones recientemente siniestradas, no debe minimizarse la importancia de las cenizas generadas durante los incendios. Estos residuos son el remanente de procesos en los que se producen diversos compuestos químicos que pueden implicar la presencia de metales pesados, compuestos orgánicos volátiles y otros contaminantes potencialmente peligrosos. Esta situación puede derivar en la contaminación de napas de agua, suelos y cultivos, además de favorecer la inhalación de material particulado y otros residuos en suspensión.

Preocupa, y mucho, el silencio del gobierno de Junín, de los organismos provinciales competentes y de la Policía Ecológica frente a hechos de esta magnitud, que parecen transcurrir como si nada hubiera ocurrido, cuando deberían motivar instancias de información pública, encuentros con los vecinos e incluso debates en el ámbito del Concejo Deliberante.

Entendemos que la prevención no suele ocupar un lugar prioritario en la agenda de nuestros representantes. Sin embargo, las tragedias se evitan precisamente mediante la prevención.

Llorar sobre la leche derramada -como sabemos- no sirve de nada.

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