jueves 9 de julio de 2026

LOCALES | 9 jul. 2026

ENCUENTRO EN UNNOBA

Super Niño en Junín: el clima manda

15:02 |Especialistas en meteorología, gestión hídrica e ingeniería analizaron en nuestra ciudad el posible impacto de un evento climático de gran intensidad durante la primavera. Aunque advirtieron que aún existe incertidumbre, coincidieron en la necesidad de prepararse para un escenario de lluvias superiores a lo normal.


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En tiempos de tecnologías exaltadas, con las que el hombre cree poder manejar todo a su antojo, todavía existen al menos dos cuestiones que escapan a cualquier control: una es la muerte y la otra, el clima.

Precisamente este último fue el motivo por el cual varios especialistas fueron convocados en Junín para participar de una jornada técnica y exponer acerca de las posibilidades de que se presente un “Super Niño” durante los próximos meses. Se trata de una intensificación del fenómeno climático generado por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico que, en nuestro país en general y en la región en particular, puede provocar precipitaciones por encima de los valores normales.

Como antecedente reciente aparece el período 2016/2017, cuando las lluvias extraordinarias produjeron anegamientos e inundaciones debido a los desbordes del sistema de lagunas encadenadas del distrito: Mar Chiquita, de Gómez y El Carpincho.

Con un marco de público numeroso, integrado mayoritariamente por productores y técnicos agropecuarios, aunque también por funcionarios municipales y concejales oficialistas, la actividad se desarrolló en el Salón de la Democracia de la UNNOBA, ubicado en la esquina de Libertad y Primera Junta.

El primer tramo estuvo dedicado a las “Previsiones meteorológicas para el segundo semestre en la región noroeste de la provincia de Buenos Aires”, a cargo del grupo de especialistas del área de Meteorología del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de La Plata.

El juninense Lisandro Pinto explicó las características del fenómeno de El Niño y la intensidad que podría alcanzar. Según indicó, podría presentarse de manera moderada al inicio de la primavera para fortalecerse hacia el final de la estación. En ese diagnóstico coincidió el doctor en Meteorología Alejandro Godoy, quien, de todos modos, se mostró cauto al recordar que las previsiones climáticas de largo plazo no siempre resultan precisas. Aun así, destacó que mantenerse atentos siempre resulta útil.

En síntesis, y teniendo en cuenta el trimestre julio-agosto-septiembre, los especialistas estimaron para la región un 45% de probabilidades de registrar precipitaciones superiores a lo normal y un porcentaje similar respecto de temperaturas por encima de los valores habituales.

Por su parte, la especialista Micaela detalló las herramientas disponibles en las plataformas del Servicio Meteorológico Nacional para acceder a información actualizada, alertas tempranas y advertencias climáticas.

MANEJO DEL AGUA

Tras el panorama meteorológico llegó el turno de las “Acciones posibles en el marco de una emergencia hídrica”, exposición que estuvo a cargo de representantes de la Autoridad del Agua (ADA), organismo provincial responsable del marco normativo e institucional de la gestión hídrica.

Jimena Blaya Dillon, Maximiliana Muller y Juan Ignacio Echave explicaron el proceso de renovación de autoridades en los comités de cuenca, la publicación de los niveles hidráulicos en cada región y el funcionamiento de las compuertas que regulan el ingreso y egreso de caudales.

También hicieron especial hincapié en la nueva normativa vinculada al control de obras hidráulicas clandestinas, especialmente canales realizados sin autorización.

Los especialistas coincidieron en que todavía queda mucho por hacer en materia de manejo hídrico en la provincia y, particularmente, en los aspectos interjurisdiccionales vinculados con el ingreso de agua desde la provincia de Santa Fe. De todos modos, quedó claro que desde la laguna La Picasa no puede bombearse más agua que la permitida por los protocolos vigentes, despejando así las dudas de muchos productores que consideraban posible que desde ese sistema se “inundara” la provincia de Buenos Aires. El interés de los productores estuvo centrado en la posibilidad de reducir los niveles de las lagunas.

Sobre ese punto, Echave explicó que se está trabajando en la revisión de los protocolos existentes, aunque remarcó que las decisiones deben contemplar no sólo las necesidades del sector agropecuario, sino también la actividad turística y, especialmente, la protección de la infraestructura vial para evitar que el agua alcance las rutas.

La exposición también dejó en evidencia que la Autoridad del Agua, un organismo relativamente nuevo dentro de la estructura provincial, atraviesa un proceso de consolidación institucional destinado a normalizar una situación heredada de años de escasa planificación. Esto provoca que buena parte de las medidas y procedimientos aún se encuentren en etapas de ajuste y evaluación.

EL CLIMA MANDA

El cierre estuvo a cargo del ingeniero Marcelo Rastelli, profundo conocedor del Plan Maestro del Río Salado, una obra iniciada a fines del siglo pasado que todavía genera debates y preocupaciones.

Rastelli sintetizó el panorama con una frase tan simple como contundente: “La naturaleza, afortunadamente, más allá de los esfuerzos que se hagan por controlarla, generalmente hace lo que se le da la gana”.

El especialista consideró que será poco lo que podrá hacerse hacia octubre si finalmente se presenta un fenómeno climático de gran magnitud capaz de generar lluvias excepcionales. Sin embargo, sostuvo que esta situación debe ser tomada como una oportunidad para evaluar el estado de preparación de la región frente a distintos escenarios posibles.

Asimismo, dejó en claro su postura respecto del manejo de los excedentes hídricos durante inundaciones y anegamientos. Explicó que esas situaciones deben abordarse mediante criterios de ingeniería y gestión ambiental, permitiendo el escurrimiento ordenado hacia las zonas bajas, aun cuando ello implique que algunos campos permanezcan temporalmente afectados.

El objetivo, sostuvo, es evitar que el problema termine extendiéndose a superficies cada vez mayores. El mensaje estuvo dirigido tanto a productores agropecuarios como a funcionarios, ya que históricamente, frente a las grandes precipitaciones, cada sector procura desprenderse del exceso de agua y trasladarlo aguas abajo.

Una reflexión cruda, pero necesaria, que dejó a más de uno repasando viejas prácticas y pensando en los desafíos que podrían presentarse si el clima vuelve a demostrar, una vez más, quién tiene la última palabra.

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