Mientras el intendente interino pulula por los canales y otras ciudades de la provincia mostrando 'la gestión', en la ciudad que es faro regional, salir a hacer un mandado, pasear, retirar los chicos de algún colegio o visitar a algún amigo o pariente, suele ser una odisea y una tentación a caídas, luxaciones y peligros de todo tipo.
Una simple recorrida por distintos lugares de Junín, sea el área céntrica y ni qué decir de los barrios, desnudan los innumerables obstáculos que los peatones deben sortear en su diario transitar.
Uno de ellos, al menos el reclamo de esta semana que se suma a los muchos otros que nos llegan a la redacción de SEMANARIO, es el quedó a la vista en avenida San Martín, en la veredad de la vieja Terminal y que según los vecinos del lugar lleva más de 5 años destrozada poniendo en riesgo el paso de personas mayores y discapacitados.
Debe ser que no la ven, tal vez por los vidrios polarizados, cuando pasan por ahí.
El intendente interino, ahora Senador Petrecca -que se jacta del Junín amigable e inclusivo-, parece que en varios lugares dejó de lado esta cuestión. Debe ser porque ahora que está en La Plata, se da cuenta que ahí están mucho peor en este tema y le debe parecer que Junín es un billar. Pero no, seguro sabe bien que algunas veredas de ´su Junín' son postales de una triste realidad.