La celebración de la Selección Argentina por la final del Mundial 2026 con la bandera de las Islas Malvinas no pasó desapercibida. Incluso, generó malestar en el gobierno británico, que instó este jueves a la FIFA a que realice una "profunda investigación".
La Albiceleste venció a Inglaterra 2-1 en la segunda semifinal del Mundial disputada el miércoles en Atlanta, y varios jugadores posaron con una bandera en la que se reivindicaba la soberanía sobre el territorio en cuestión: “Las Malvinas son argentinas”, rezaba el trapo.
El secretario de Negocios de Reino Unido, Peter Kyle, manifestó que el comportamiento de los jugadores fue “totalmente inapropiado. Espero que la FIFA lleve a cabo su investigación a fondo”. "La política debe estar separada del fútbol. De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política está separada del fútbol. Ahora le corresponde a la FIFA", apuntó.
Cabe recordar que la casa madre del fútbol mundial no avala que la disciplina se mezcle con el aspecto político. Incluso, su código disciplinario prohíbe cualquier “mensaje que no sea apropiado para un evento deportivo” en los estadios, incluidos los de “naturaleza política, ideológica, religiosa u ofensiva”.
En caso de que esto prospere, el seleccionado argentino podría exponerse a una multa de la FIFA por mensajes políticos, las cuales oscilan entre los 5.000 y los 20.000 dólares.
Uno de los futbolistas que alzó la voz fue Lisandro Martínez, quien aseguró que al exhibir la bandera se despertaron emociones profundas: "Me imagino a un veterano de las Malvinas viendo eso y llorando".
"No sé si habrá sanciones o no, pero lo que hicieron fue exhibir esa bandera y afirmar que las islas nos pertenecen", remarcó el defensor del Manchester United.
Por su parte, Leandro Paredes añadió: “Lamentablemente, es una parte triste de nuestra historia, para todos los involucrados en ese capítulo, repito, de nuestra historia. Y duele. Sabíamos que también jugábamos por ellos”.