La reciente adjudicación de las concesiones viales a Corredores Viales S.A. (Corresur) sobre las rutas nacionales 3, 205 y 226 confirmó los peores temores de intendentes y vecinos de la región: durante los próximos 20 años –con posibilidad de prórroga por 10 más– no se ejecutarán obras de infraestructura relevantes en el corredor.
Ni la esperada autovía en Azul ni las mejoras solicitadas en Saladillo formarán parte del pliego. La nueva concesionaria se limitará esencialmente al mantenimiento básico de la traza existente.
El pasado fin de semana, el grupo Vecinos Autoconvocados por la Autovía de la Ruta 3 volvió a manifestarse en Azul para visibilizar una demanda que ya lleva más de 14 años. Fernando Sottile, uno de sus referentes, no ocultó su decepción: la duplicación de la calzada a la altura del distrito brilló por su ausencia en el nuevo contrato.
“Es lo más decepcionante”, expresó Sottile en diálogo con Radio Sapiens. Recordó la reunión mantenida el 29 de octubre de 2025 con el director de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, junto al intendente Nelson Sombra, el jefe comunal de Las Flores, Alberto Gelené, y Patricia Estanga. En ese encuentro quedó sellada la exclusión de la autovía.
Si bien un amparo judicial impulsado por el municipio permitió realizar tareas de bacheo entre Azul y Cacharí entre abril y mayo, los vecinos las califican de “maquillaje”. En tal sentido, Sottile señaló que “se sacaron los huellones más grandes, pero el problema persiste”.
La situación no es exclusiva de Azul, ya que en junio de 2025, durante la audiencia pública por el Proyecto de Red Federal de Concesiones, el intendente de Saladillo, José Luis Salomón, ya había alertado que los pliegos preliminares carecían de “obras de significación”.
El jefe comunal de la UCR reclamó entonces la pavimentación de banquinas entre Roque Pérez y Saladillo, además de la construcción de rotondas en los accesos a Del Carril, Cazón y avenida Sanguinetti. “No son obras faraónicas, pero sí absolutamente necesarias”, sostuvo en su momento.
Tras la puesta en marcha de la concesión, Salomón se reunió con directivos de Pose SA, una de las empresas del consorcio Corresur. “La Ruta Segura no está contemplada, pero vamos a seguir insistiendo ante Nación”, afirmó.
Con la firma ya en marcha, ambos distritos de la Séptima Sección solo tienen asegurada la conservación rutinaria del asfalto, pese al pago sostenido de peajes por parte de los usuarios. Quedan postergadas las intervenciones estructurales que desde hace años reclaman autoridades y vecinos para mejorar la seguridad vial y el desarrollo productivo de la región.
La noticia generó malestar en varios municipios, que ya anticipan nuevas gestiones ante Vialidad Nacional para intentar revertir la situación en el mediano plazo.