Tras tres jornadas seguidas de tiempo inestable, este miércoles asomó el sol y el jueves se prevee que siga igual, confirmando la pausa en las precipitaciones y de sol en medio de una nubosidad que no se irá. El pronóstico anticipa algunas aperturas en la cobertura nubosa y marcas de entre 7 y 14 °C aunque con una mañana más fría, al menos hasta el domingo, que se anuncia una máxima, casi primaveral: 21°.

Durante el viernes regresarían las probabilidades de lluvias aisladas, situándose en torno al 50 por ciento de chances. Habrá una recuperación gradual hacia el fin de semana, y las condiciones comenzarán a estabilizarse de forma más sostenida recién el próximo fin de semana.
Tanto el sábado como el domingo transcurrirán sin lluvias, si bien el cielo seguirá exhibiendo una importante carga de nubes. Con el correr de los días, las temperaturas máximas iniciarán un lento repunte hasta ubicarse entre los 16 y 17 °C.
Esta tendencia de ascenso térmico se profundizará hacia el lunes de la semana entrante, cuando el viento rote decididamente hacia el sector norte, empujando los termómetros hasta marcas cercanas a los 19 °C. No obstante, la inestabilidad reaparecerá hacia el martes, abriendo la ventana a posibles chaparrones o tormentas aisladas para el miércoles subsiguiente.