Por: Escribe Raglia, especial para Semanario
SECCIÓN SEMANGRO PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 524 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 25 AL 31 DE JULIO DE 2026
En la pasada edición hablamos de los distintos espacios que tienen los raperos para mostrar su música. Estudios donde presentan temas ya conocidos o estrenan nuevas obras, formatos con bandas en vivo o propuestas donde el artista se enfrenta únicamente al micrófono. En aquella oportunidad no dudamos en mencionar proyectos como "JoMa", "El Triángulo Estudio" y otros espacios que se convirtieron en referentes de la escena nacional.
Sin embargo, desde los inicios del HipHop existe una modalidad que acompaña a casi todos los elementos que conforman esta cultura. El llamado "cypher", un término que se escucha cada vez con más frecuencia y que representa una parte fundamental del HipHop, tanto por su capacidad para demostrar talento como por el sentido de unión que genera entre quienes participan. Pero ¿qué significa realmente? O, mejor dicho, ¿qué es un "cypher"?
El término suele vincularse con una rama del islam conocida como la "Nación del Cinco por Ciento", también llamada "Nación de los Dioses y las Tierras", un movimiento surgido en Estados Unidos a mediados del siglo XX y fundado por Clarence 13X. Su filosofía sostiene que el 85 % de la población vive adoctrinada, el 10 % utiliza ese desconocimiento para ejercer poder mediante distintas formas de manipulación y el 5 % restante tiene la responsabilidad de conocer la verdad y transmitir ese conocimiento a los demás.
Foto de presentación del “Cypher Vol.1” publicado por Acru. Año 2019
En ese contexto, "cypher" —o "cipher"— puede traducirse como "cifrado" y hace referencia a una forma de transmitir un conocimiento esotérico que solo puede ser comprendido por quienes poseen las herramientas para interpretarlo.
Con el paso del tiempo, la cultura HipHop adoptó el término y le dio un nuevo significado. Comenzó a utilizarse en las competencias de breakdance, donde b-boys y b-girls se reunían en círculos en las calles del Bronx para demostrar sus habilidades. Cada participante ingresaba al centro de la ronda para expresar su estilo mientras el resto observaba y alentaba. Más adelante, el concepto fue incorporado por las demás disciplinas de la cultura, hasta convertirse en una práctica habitual dentro del rap.
El "cypher" también representa una filosofía donde no existe un protagonista absoluto. Todos los participantes ocupan el mismo lugar dentro de la ronda, sin jerarquías ni privilegios. Lo importante es aportar talento, creatividad y personalidad, independientemente del rol que cada uno desempeñe.
En Argentina existen numerosos ejemplos de este formato. Uno de los más reconocidos, a mi parecer, es el impulsado por Acru. En 2019 publicó un "cypher" de casi ocho minutos de duración junto a Santoz, Kundo, Brapis, Urbanse y Kamada. Años después llegaría el volumen dos, con la participación de Homer el Mero Mero, Troubless, Soui Uno, T&K, Cerounno e IL Tano.
Otro caso destacado es el de "Mundialistas Crew", colectivo marplatense que desde hace varios años publica distintos volúmenes de "Cypher MND", invitando constantemente a nuevos artistas. Por allí pasaron nombres como Núcleo, Fianru, Duki, Neo Pistea, ChysteMC, Malandro, La Joaqui y Jaloner, entre muchos otros.
También merece una mención especial lo que sucede en la provincia de Entre Ríos con "Entre Freestyle". Allí, en distintas plazas, se organizan encuentros donde un productor invitado —como Kido Beats, Vinyltracker, Taida SGB o Fasciolo— reúne a varios raperos para construir un "cypher" en vivo. El resultado combina la espontaneidad propia del freestyle con la calidad musical de una producción profesional.
El "cypher" es, probablemente, una de las modalidades más abiertas y democráticas que tiene la cultura HipHop. No necesita un escenario, una tarima ni un protagonista. Todos ocupan el mismo lugar dentro del círculo y cada disciplina encuentra allí su espacio para expresarse.
Si querés representar, agarrá el micrófono. Agarrá la lata. Ponete en el centro de la ronda o hacé girar los vinilos. Después de todo, un "cypher" siempre fue eso: demostrar, frente a los demás, por qué hacés lo que hacés.
