Japón sufrió un terremoto de magnitud 7,1 este martes. De acuerdo con la información oficial, el temblor se sintió a las 16.27, hora local, en la región de Kumamoto, en el sur del país. Inmediatamente después la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió una alerta por tsunami y anticipó olas de hasta un metro de altura en la costa.
Los rescatistas luchaban el miércoles entre los enmarañados escombros de un centro comercial japonés en busca de posibles sobrevivientes atrapados, tras el potente terremoto en la prefectura suroccidental de Kumamoto. El número de muertos ascendió a 18 el miércoles por la noche, con al menos 62 heridos, seis de ellos de gravedad, según informó el gobierno de la prefectura.
El sismo generó importantes daños en distintas zonas afectadas y activó un amplio operativo de emergencia. Equipos de rescate continúan trabajando para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas y para evaluar el impacto total del fenómeno.
Las autoridades mantienen desplegadas las tareas de búsqueda mientras avanzan los relevamientos sobre las consecuencias materiales provocadas por el movimiento telúrico. El terremoto tuvo su epicentro en Kumamoto, una región ubicada en la isla de Kyushu, una de las zonas del país más expuestas a la actividad sísmica.
Los organismos de emergencia continúan monitoreando la situación y no descartan que el número de víctimas pueda modificarse a medida que se complete la evaluación en los sectores más afectados.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijo que se habían reportado varias personas heridas, aunque no especificó un número exacto hasta el momento. El sismo también provocó el derrumbe de edificios e incendios.
“Todavía estamos evaluando el alcance de las lesiones y los daños materiales, pero he sido informada de que ya hay varias personas heridas”, reveló Takaichi. “En algunas zonas se están produciendo cortes de electricidad e incendios, además rutas y puentes resultaron dañados y se derrumbaron edificios”, señaló.
Japón está ubicado sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las áreas sísmicas más activas del planeta. Por esa razón, el país experimenta terremotos con frecuencia y sus infraestructuras están diseñadas especialmente para resistir este tipo de fenómenos. La situación en Kumamoto se mantiene bajo vigilancia, mientras las autoridades monitorean posibles réplicas y el desarrollo de la alerta por tsunami.