Tras la victoria 2-1 de Independiente Rivadavia sobre Huracán, un episodio extraño llamó la atención entre los hinchas. A Álex Arce se lo vio llorando desconsoladamente tras el silbatazo final de Pablo Dóvalo. De inmediante, una marea de especulaciones se difundió entre los simpatizantes de la Lepra al observar al goleador y capitán con lágrimas en sus ojos al finalizar el encuentro. Finalmente, la cuenta oficial de Independiente Rivadavia dio la buena noticia.
La tranquilidad llegó unas horas después de la victoria, cuando la cuenta oficial de la Lepra publicó una imagen de Arce en el hospital, con el pulgar arriba y la frase "todo bien" para el alivio de la comunidad Azul.

Al goleador lo trasladaron a una unidad médica para realizarle unos chequeos y constatar que no padeciera un cuadro grave. Finalmente se pudo confirmar la buena noticia sobre el final del día para que tanto su familia como la gente pudieran quedar exentas de preocupaciones.
Arce fue una de las figuras del encuentro entre Independiente Rivadavia y Huracán. El paraguayo convirtió un golazo y colaboró siempre tanto en área propia como rival. Se movió por todo el campo y hasta asistió a Fabrizio Sartori en uno de los dos goles que le anularon al 43 de la Lepra.
Ante este panorama se descuenta que el mundialista paraguayo está presente y vista los colores del equipo orientado por Alfredo Berti, este próximo lunes desde las 16.45 en el Eva Perón de nuestra ciudad.