La boda entre Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez se celebró en un entorno de estricta privacidad en Cascais, según confirmaron los propios protagonistas a través de sus redes sociales y de un comunicado oficial.
El evento, uno de los más comentados del año, estuvo rodeado de secretismo desde sus primeras filtraciones hasta la confirmación oficial, con la mayoría de los medios lusos coincidiendo en la escasez de información concreta sobre el casamiento.
De acuerdo con Observador, la ceremonia tuvo un carácter civil, “íntimo y privado”, y solo asistieron los cinco hijos de la pareja.
El comunicado oficial y la fotografía del anillo, lanzados por la propia pareja, fueron la única información concreta proporcionada de manera pública.
La noticia fue difundida mediante un breve comunicado emitido por la agencia Brunswick Group, que representa al futbolista. En el documento se precisó que la unión se realizó “en presencia de los cinco hijos”. El propio Cristiano Ronaldo publicó una imagen en Instagram junto a Georgina Rodríguez en la que entrelazan las manos y exhiben las alianzas, acompañada únicamente por las iniciales “C❤️G”.
El entorno del futbolista evitó revelar cualquier detalle adicional sobre la celebración, el lugar exacto o la lista de presentes. Según Jornal Económico, la pareja optó por mantener la máxima discreción, apoyándose únicamente en la publicación de la imagen de sus manos con las alianzas como confirmación visual del vínculo.
La pareja, que inició su relación en 2016, oficializó su compromiso hace un año, cuando Georgina Rodríguez compartió una foto del anillo con la frase “Sí, quiero. En esta y en todas mis vidas”.