Cristóbal López empieza a darle forma a uno de los negocios que consiguió dentro del nuevo mapa de concesiones viales impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei. CPC S.A., la constructora vinculada al empresario patagónico, acaba de crear Arco Portuario S.A.U., una sociedad destinada exclusivamente a explotar el Tramo Portuario Norte de la Red Federal de Concesiones, que comprende 528,04 kilómetros de rutas nacionales entre Buenos Aires y Santa Fe.
La sociedad fue constituida el 10 de agosto pasado y su edicto fue publicado este viernes 14 en el Boletín Oficial de la Nación, luego de que el Ministerio de Economía adjudicara a CPC la concesión por un plazo de 20 años.
CPC controla el 100% de la flamante compañía y aportó íntegramente en efectivo los $30 millones establecidos como capital inicial. El estatuto permite conocer el motivo concreto de su nacimiento.
Arco Portuario tendrá como objeto "único, exclusivo y específico" ejecutar el proyecto "Red Federal de Concesiones-Etapa II-B-Tramo Portuario Norte", correspondiente a la Licitación Pública Nacional e Internacional 504-0015-LPU25.
La nueva sociedad será, de ese modo, el vehículo empresario mediante el cual CPC desarrollará la concesión.
La definición del proceso quedó formalizada por el Ministerio de Economía mediante la Resolución 1149/2026 que, en su artículo segundo establece: "Adjudícase la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 504-0015-LPU25 a las ofertas ubicadas en el primer orden de mérito de cada renglón".
En el Renglón 4, correspondiente al Portuario Norte, ese lugar fue para CPC que presentó una tarifa de $1.856 sin IVA, mientras que el consorcio formado por Panedile Argentina, Supercemento y Eleprint quedó segundo con $1.867, mostrando que la diferencia fue de apenas $11.
Más atrás terminaron:
Ese cambio explica mejor la decisión de CPC de crear una sociedad exclusivamente destinada al Portuario Norte. En lugar de incorporar el contrato directamente a una compañía que participa de diferentes actividades y obras, el grupo separó el proyecto en Arco Portuario, con patrimonio, autoridades y objeto propios.
El movimiento llega además cuando el mercado vial argentino empieza a reconfigurarse alrededor de concesiones de largo plazo y vuelve a enfrentar a constructoras tradicionales por activos que hasta ahora permanecían bajo administración estatal.
Para Cristóbal López, el resultado significa recuperar protagonismo en un sector en el que su grupo tiene antecedentes desde hace más de una década.
El activo que sí le fue adjudicado combina tres rutas: Ruta Nacional 33: 447,95 kilómetros desde Trenque Lauquen hasta Rosario Ruta Nacional 9: 50,33 kilómetros desde el límite entre Buenos Aires y Santa Fe hasta Rosario A-008 (Circunvalación rosarina): 29,76 kilómetros
La relevancia económica de esa traza está directamente relacionada con su ubicación ya que la Ruta 33 atraviesa una de las grandes zonas agropecuarias del oeste bonaerense y constituye una vía de conexión con Rosario.
En tanto, la A-008 forma parte del sistema que distribuye el tránsito alrededor de una ciudad rodeada por terminales portuarias e instalaciones industriales vinculadas con el complejo agroexportador.
La documentación oficial utilizada para estructurar la concesión califica al Portuario Norte como una "infraestructura clave para la conectividad logística, productiva y urbana del centro del país".
El estatuto de Arco Portuario también revela que el modelo no queda restringido al peaje. Además de construir, administrar, explotar, reparar, ampliar, conservar y mantener la infraestructura, la sociedad podrá desarrollar "nuevas explotaciones complementarias que permitan obtener ingresos adicionales".
Esa posibilidad ya estaba contemplada en las condiciones establecidas por el Estado para las concesiones y permite incorporar actividades complementarias o colaterales dentro de los límites fijados por los contratos.
Arco Portuario podrá además formar asociaciones, participar en otras sociedades, constituir fideicomisos y celebrar joint ventures cuando esos instrumentos sean necesarios para cumplir con el proyecto.
Cristóbal López construyó buena parte de su expansión empresaria desde la Patagonia. Su grupo llegó a desarrollar intereses en combustibles y petróleo, juegos de azar, construcción, medios de comunicación, producción agropecuaria y otros servicios. Durante esa expansión, CPC quedó posicionada como una de las sociedades utilizadas para desarrollar infraestructura.
El conglomerado atravesó después una extensa crisis empresaria y judicial que afectó a varias de sus compañías y derivó en procesos concursales y cambios dentro de su estructura.
Ese recorrido convierte al nuevo contrato en un capítulo relevante para la constructora ya que la compañía vuelve a quedar al frente de una concesión nacional en momentos en que el Gobierno está modificando profundamente la forma de gestionar las rutas.